La historia del mítico refugio de Ulldeter se remonta a 1909, cuando lo pioneros del turismo de montaña, el cine, la cultura y el alpinismo/esquí daban sus primeros pasos en nuestro país. Estamos hablando del primer refugio guardado en la cara sur del Pirineo y del primero inaugurado en España. El viejo refugio de Ulldeter, ahora en ruinas, se inauguró el mes de julio de 1909, justo en la base del Pic de Bastiments y el Gra de Fajol, donde nace el río Ter (Ulldeter), en el Circ de Morens, a 2.393 metros.

Propiedad del Centre Excursionista de Cataluña, su promotor fue Cèsar August Torras, por aquel entonces presidente del CEC y uno de los máximos divulgadores del Pirineo. Gracias a su labor, el refugio de Ulldeter, con su arquitectura modernista y su imponente aspecto, se convirtió en todo un referente a la hora de abrir nuevos refugios.

El refugio dio cobijo a los intrépidos excursionistas que subían hasta el Circ de Morens hasta que estalló la Guerra Civil en 1936. Las grandes nevadas, la lluvia, el viento y la falta de mantenimiento durante la guerra, dejaron el refugio en muy mal estado y el CEC decidió construir un nuevo refugio unos metros mas abajo, a 2.220 metros, protegido de las inclemencias meteorológicas y adaptado a los nuevos tiempos.

El refugio actual

El nuevo refugio de Ulldeter se inauguró en 1959 y desde entonces, ha experimentado grandes mejoras a nivel de construcción y servicios. Actualmente cuenta con servicios y duchas con agua caliente, luz eléctrica y agua caliente generada a través de placas solares. También ofrece al visitante una pequeña librería donde se pueden adquirir libros, guías y mapas de la zona. El refugio ofrece cobijo para 52 personas, distribuidas en tres habitaciones de seis plazas, dos de diez y una de ocho plazas. Todas están equipadas con sábanas y colchones. También dispone de dos salas de estar-comedor, con servicio de bar de 07:00 a 22:00 horas y servicio de restaurante donde se ofrece cocina tradicional de montaña con un menú diario para almorzar y cenar.

La galería acristalada con vistas al Valle del Ter es uno de los alicientes del refugio, pues en ella se puede descansar, degustar una comida o leer literatura de montaña. Aunque el refugio está abierto todo el año, con vistas a cubrir emergéncias, el refugio ofrece ocho plazas en la zona libre, equipada con sábanas y una estufa de leña.

El guarda de Ulldeter es Guillermo “Willy” Fernández y sus telélfonos son: 619 51 41 59 / 972 19 20 04

Para conmemorar estos aniversarios, el Centro Excursionista de Catalunya, el Consejo Comarcal del Ripollés, los ayuntamientos de Setcases y Camprodon y el Grupo de Montaña del Valle de Comprodón han confeccionado un programa de actos que se celebrarán los días 24 y 25 de julio. Se incluyen excursiones familiares y trekkings de cierta dificultad, una comida colectiva y diversas exposiciones históricas en Setcases y Camprodon.

Un poco de historia

Los antecedentes inmediatos de los actuales refugios en el Pirineo fueron los antiguos hospitales de montaña (en francés, hospices). Eran sólidas construcciones levantadas muy cerca de algunos puertos de montaña que se utilizaban como vías de comunicación entre valles. Los hospitales y sus gentes realizaban una gran labor, pues daban cobijo y alimento a los fatigados viajeros y peregrinos que recorrían a pie el Pirineo por motivos comerciales, familiares o religiosos.

Actualmente, algunos siguen ofreciendo sus servicios, como el Hospital de Vielha o Refugi de Sant Nicolau, situado cerca de la boca sur del túnel de Viella a 1.626 metros de altitud. El Hospital de Benasque, reconvertido en un moderno hotel de tres estrellas a las puertas de la estación de esquí nórdico de Llanos-Hospital, o el Hospice de France, situado al principio de la clásica travesía entre Bagneres de Luchon y Benasque (1.385 metros), también pueden tomarse como ejemplo.

En 1886 se inauguró el primer refugio del Pirineo, el refugio de Arremoulit (Francia), situado a 2.305 metros de altitud, cerca del circo de Gavarnie. Lourde Rocheblave impulsó la construcción del refugio libre de la brecha de Tucarroya, que todavía sigue funcionando hoy en día con pocas modificaciones, encontrándose en un estado más que aceptable. El refugio Packe, situado en el macizo del Néouville a 2.509 metros, se inauguró en 1895 (actualmente es uno de los refugios libres más limpios de la cordillera).

El mismo año se inauguró el que sería el refugio guardado más alto del Pirineo, el de Baysellance, construido a los pies del Petit Vignemale, a 2.651 metros. Dicho refugio está situado relativamente cerca de las grutas Bellevue que el conde Henry Russell excavó en la roca (un total de siete distribuidas entre las cotas 2.400 y 3.278) con el propósito de estar más cerca de su querida montaña. El viejo refugio de Ulldeter forma parte de la história de nuestro alpinismo. Su estratégica situación y su peculiar construcción le aportó una inusitada fama en la época, convirtiéndose en una pieza histórica destinada a jugar un papel muy importante a la hora de divulgar los paisajes del Alto Pirineo y más concretamente, el Pirineo de Gerona.

Víctor Riverola

 

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