Recordando la Lista de Schindler 20 años después: 

Una conversación con la actriz británica Caroline Goodall (Emilie Schindler)

Schindler´s List

Usted ya había trabajado con Steven Spielberg en Hook, pero…¿fue Spielberg quien le presentó el guión de La Lista de Schindler? Si, fue él. Yo estaba trabajando en Vancouver y recibí una llamada en el hotel donde estaba. Era Bonnie Curtis, mano derecha de Steven Spielberg (y productora asociada de La Lista de Schindler). Ahora Bonnie es una gran productora, con títulos como Albert Noobs o La Mirada del Amor. Ella me dijo – “Tengo a Steven Spielberg al teléfono, quiere hablar contigo”. En aquel momento pensé que era una broma, incluso llegué a preguntarle que estaba pasando realmente…Y ella muy seria, Caroline, tengo a Steven al teléfono para ti. Le dije que OK y Spielberg, muy amable, me saludó diciéndome que hacía dos años que no hablábamos, desde que terminamos de rodar Hook. Spielberg fue al grano y me preguntó – “¿Que tal tu acento alemán?”. Le solté un Ja wohl y empezó a comentarme que estaba preparando una nueva película y que estaba pensando en mi. Por supuesto que sabía de que película estaba hablando, sabía lo que tenía en mente, pero él siguió a lo suyo y me dijo: – “¿Si te llamo en media hora o una hora, podrías prepararme algo con acento alemán para mi, por teléfono?, porque me gustaría que te unieras a nuestro proyecto, tengo algo para ti…pero no tengo un sueldo estipulado, lo que puedo ofrecerte son beneficios de facturación. Evidentemente no me lo pensé dos veces y le dije a Steven que si era La Lista de Schindler, yo estaría allí por nada, solo tenía que darme las coordenadas y nada mas, pues para mi sería un gran honor. Salí del hotel y me fui a una librería, buscando la sección de lenguas. Encontré un libro y una cassette para aprender alemán, también compré El Arca de Schindler, el título original de la obra de Thomas Keneally en el que se basa La Lista de Schindler y busque una parte del libro que fuera fácil de leer. Volví al hotel, escuché el cassette, solo unas frases para hacerme una idea, entonces Steven volvió a llamar y con mi mejor acento alemán leí unos pasajes del libro. Al acabar Spielberg me dijo –“Ok, ¿crees que podrías coger un avión el lunes?”, yo le dije que si, pues terminaba mi trabajo el mismo día (era un viernes cuando me llamó). Me dijo que si podía organizarme para regresar a casa el fin de semana, pues por aquel entonces yo vivía en Los Ángeles, no en Reino Unido y si podía volar el lunes hacía Europa, le dije que si.

El cine y sus maravillosas anécdotas…Pues todavía hay algo mas en esta historia. Ante de marchar, recibí una nueva llamada de la oficina de Steven, diciéndome que tenían algo para que me llevara conmigo, en mis manos. Me comentaron que confiaban en mi y que tenía que guardarlo con mi vida, era algo para la película, tenía que entregárselo al editor al llegar a mi destino. Piensa que yo soy muy famosa por perder cosas pero…afortunadamente, aquel día no paso nada. Volé de Los Ángeles a Munich y luego de Munich a Cracovia en un pequeño avión.

Al llegar al aeropuerto me vinieron a recoger en coche, bajo una nevada intensa, hacía muchísimo frío, todo estaba helado. En Cracovia llevaban unos días bajo un clima extremo, todo estaba oscuro, era realmente impresionante. Me llevaron a un antiguo hotel de los tiempos soviéticos, una auténtica sinfonía de color marrón, marrón y mas marrón. Entonces aparecieron tres hombres, tres americanos que me esperaban fuera, en la entrada. Se me acercan y me dicen – Rápido, rápido ¿tiene usted el paquete?, yo les pregunté por curiosidad que había dentro…y me contestan: – Todos los dinosaurios para Jurassic Park. Son todos los efectos digitales. ¡Llevaba conmigo desde Los Ángeles todos los efectos digitales de Jurassic Park!, porque Spielberg estaba montando Jurassic Park en Paris todos los fines de semana, y luego volaba a Polonia para rodar La Lista de Schindler. Por un lado estaba terminando Jurassic Park y por otro rodaba La Lista de Schindler…¿Te acuerdas de los dinosaurios de Jurassic Park, no?.

Perfectamente…Pues imagínate como odié a los creadores de los efectos…¿Y si llevo a perder o me dejo el paquete en el avión?….

¿Cómo podría definir a Steven Spielberg como director?, hablando con Richard Dreyfuss en 2006, me comentó que es uno de los directores mas perfeccionistas con los que ha trabajado, que deja mucha libertad creativa…¿está usted de acuerdo? He trabajado dos veces con Richard Dreyfus y puedo decirte que tiene toda la razón. Spielberg es muy preciso y le encanta dirigir. Es realmente técnico y tiene un valor añadido: que casi siempre trabaja con niños. Dirigir niños tiene que ser algo muy orgánico, tienes que rodar muy rápido y de forma muy espontánea y tienes que estar preparado para poder disfrutar con ellos, siendo lo mas natural posible, pues no paran de moverse. Steven es muy humano, siempre está interesado en la psicología de la escena, en apreciar los detalles psicológicos que encontraremos al rodar una determinada escena. ¿Qué siente la gente, que sentimientos desprenden los seres humanos en esa escena…? Y por otro lado es igual de técnico, realmente técnico como director. Es el hombre que me enseñó que la técnica y la espontaneidad pueden unirse y crear magia.

No hay nada como un director que deja improvisar, que escucha al actor y trabaja con él una escena. A Steven le encanta improvisar, por ejemplo en Hook, donde nos dejó una libertad creativa impresionante, en La Lista de Schindler fue algo mas comedido, pero siempre acepta ideas. En Hook dejó a Robin Williams que improvisara todo lo que quisiera…por cierto, inicialmente, en Hook se habían compuesto (con música de John Williams) varias canciones que cantábamos los actores, pero en el montaje final se cortaron. Steven siempre dice – Prueba esto, prueba lo otro…Deja la cámara en marcha y el actor fluye, libremente. Reconozco que tiene una técnica de rodaje muy americana, pero me encanta porque deja que las cosas fluyan durante mientras está rodando, todo es mas fácil, mucho mas natural, te hace sentir totalmente cómodo en una escena.

Spielberg ha comentado en varias ocasiones que uno de sus directores favoritos es David Lean, incluso colaboró en la restauración de Lawrence de Arabia. ¿Estamos delante de un director americano con toques británicos o de un director americano que domina le lenguaje clásico del cine espectáculo y la dirección de actores? Steven tiene un estilo muy propio, muy marcado, pero si que es cierto que para él, la palabra CINE significa movimiento, ritmo…(Caroline remarca Motion Picture), con todo lo que ello conlleva a nivel de arte y espectáculo. Mas allá del acting, es un director que domina la técnica de rodaje como pocos, y tiene una característica realmente interesante: todas sus tomas, casi todos sus planos, se mueven o la gente se mueve. Tiene muy pocos planos estáticos. Casi siempre la gente se mueve y la cámara se mueve. Incluso cuando rueda primeros planos, la cámara se mueve, se acerca, lentamente, muy lentamente…pero se mueve, hasta llegar a los ojos si hace falta. Recuerdo una escena donde estamos Liam Neeson y yo sentados hablando en un restaurante, hablamos de la guerra y de cómo a Oskar la guerra le ayuda a ganar dinero. Hay dos planos, uno donde se nos ve a los dos y otro que empieza en la cara de Liam (Neeson) y poco a poco la cámara va girando muy lentamente.

Caroline Goodall

Es el mismo plano que Steven rodó en Hook cuando estoy con Robin (Williams) junto a una ventana. Ese delicado movimiento de cámara siguiendo a Liam, empezando con su cara, es fascinante, pues poco a poco  mi rostro va quedándose en un perfil, por la izquierda, que es realmente magnético. Ese plano del giro lento de cámara mientras hablamos, es un perfecto ejemplo de cómo rueda Steven Spielberg, siempre en movimiento, siempre orgánico.

Caroline Goodall

Cuando hablas de David Lean, si, realmente es uno de los grandes heroes del cine, impresionante a la hora de rodar escenas donde se palpa el sudor y la esencia de los personajes…y Spielberg creo que logra algo muy parecido, pero por encima de todo, dejando a un lado la técnica, Steven es un director de actores, sabe como sacarles lo mejor. En La Lista de Schindler supo sintetizar de una forma admirable toda la esencia del libro, trabajando en solo 75 días. Es impresionante observar como se puede rodar una película de la magnitud de La Lista de Schindler en poco mas de dos meses, con tantos extras, muchas localizaciones y tantos detalles. Te pongo un ejemplo: en Hook se gastaron 25 millones de dólares para rodar 75 días. Hicimos camisetas cuando pasamos del día 100 (de rodaje) y pensar que teníamos 100M para rodar toda la película…y creo que llegamos a los 140 días de rodaje. Con La Lista de Schindler las cosas fueron distintas y Steven fue capaz de rodar una película mucho mas larga en solo 75 días.

¿Qué opinión le merece el personaje de Oskar Schindler que nos muestra Spielberg en la película Oskar Schindler fue un hombre muy complicado. Creo que un buen ejemplo de cómo era su vida y su personalidad lo encontramos en la razón por la cual Steven rodó la película. En muchas películas de Steven, el protagonista o el fondo de la película en si, tiene dos caras, el bien y el mal, el ángel y el demonio. Esta dualidad la encontramos en E.T, en En Busca del Arca Perdida y en mucha películas mas.

 Liam Neeson and Coroline Goodall

Para él, siempre existe un conflicto personal, un conflicto esencial entre un hombre que tiene que decidir entre el bien y el mal, entre escuchar a su ángel o a su diablo. En La Lista de Schindler, Amon Goeth representa el lado malo de Schindler, su diablo personal y el personaje de Ben Kingsley (Itzak Stern), su ángel. Esta es una de las razones por las cuales las películas de Steven Spielberg son tan especiales, debido a la dualidad de los personajes. Esa dualidad se aprecia cuando él utiliza la cámara y nos muestra varias historias personales al mismo tiempo. Spielberg utiliza a Oskar Schindler para mostrarnos no una, sino muchas historias, a través de un personaje realmente complicado. Oskar nos cuenta varias historias, su esposa cuenta otra, Amon Goeth otra y así con casi todos los personajes del filme. Hay mas de veinte historias en la película, narradas a partir de la figura de Schindler. Schindler no era un Santo, fue una persona que inicialmente todo lo que hacía lo hacía por dinero, aprovechándose de la guerra. Al final de la película, hay un detalle que creo que es importante mencionar, Oskar quería ganar dinero y cuando Ben Kingsley escribe la lista, es ahí cuando la vida gana la partida al dinero, a la muerte, creando un nuevo desafío en su vida: salvar vidas. Y que mejor desafío que salvar a miles de personas. Cuando dejamos el campo, en los asientos del coche no se ve nada, pero había dinero y diamantes. En un pequeño hotel, cuando todos fueros liberados, la pequeña fortuna que Schindler llevaba, desapareció…es algo…impactante.

Liam Neeson

Digamos que la película lo….suaviza, pero él tenía muy claro que el negocio es el negocio…Steven lo tenía muy claro cuando en la escena del restaurante, Liam Neeson pronuncia la palabra WAR (guerra) con una entonación casi mística. Oskar Schindler poco a poco fue cambiando su punto de vista y acabó salvando muchas vidas, pero siempre fue un hombre con una dualidad muy marcada, definido por su esposa como de un inmaduro con corazón. Terminó sus días en la mas absoluta indigencia. Incluso llegaron a ofrecerle ayuda, pero la rechazó.

Delegar es imprescindible en este tipo de películas, y tener mucha psicología con el equipo…también ayuda…supongo… Steven se rodeó de un equipo fantástico. Dedicaron una semana entera a preparar los ensayos, las pruebas de vestuario, peluquería etc…Todo lo que Steven tenía en la cabeza, el equipo de producción polaco lo conseguía, y el rodaje funcionó a la perfección, por tal motivo se rodó todo el filme en 75 días. La pasión y la preparación de todo el equipo fueron realmente encomiables, todos estábamos volcados con el proyecto. Mucha gente no había trabajado nunca en un filme de tamañas características, recuerdo como Steven le dijo a Janusz Kaminski, – Confío en ti. Esta es tu primera gran película como director de fotografía, quiero que me ayudes a rodar en blanco y negro…y Kaminski realizó un trabajo maravilloso, creo que el blanco y negro nos ayudó a todos. A nivel de colores todo fue mas fácil, incluso a nivel de detalles, pues se podía jugar con los contrastes y las sombras mucho mas. No puedes imaginar la sensación que teníamos cuando veíamos lo rodado en el combo. Todo lo que veía era en color, pero al ver las imágenes filmadas en el combo, la sensación era impresionante, parecía que realizáramos un viaje al pasado.

Era una sensación muy especial ver nuestras interpretaciones en blanco y negro allí mismo, tras rodar una escena…Creo que Spielberg domina el trabajo en equipo, tiene mucha psicología a la hora de transmitir lo que tiene en su cabeza y eso es algo que le hace único. Y es muy amable, pues durante el rodaje en Polonia, me dejó marchar unos días a Praga para rodar otra película.

¿Podemos profundizar un poco en el tema? Si. Por aquel entonces surgió la posibilidad de interpretar un papel muy interesante en otra película de guerra, Les épées de diamants, que se estaba rodando en Praga y al comentárselo a Steven, este me dejó ir sin problemas. Spielberg aprovechó al máximo el calendario, rodamos todas mis escenas al principio y al final, incluso las escenas en las que aparezco hacia la mitad del filme y pude trasladarme a Praga para rodar junto a Jason Flemyng (encantador) a las órdenes de Denys de La Patellière. En la película interpreto el papel de Liv Gustavson, una judía sueca que vive en Berlín, durante el nazismo. Me resultó muy curioso rodar dos películas a la vez, ambientadas en el mismo periodo histórico. Spielberg me comentó que si me necesitaba me avisaría, fue muy amable y muy comprensivo.

¿Como era Emilie Schindler? Emilie Schindler no dio a lo largo de su dilatada vida muchas entrevistas y cuando habló con Thomas Keneally, el escritor, ella le preguntó porque quería hacer un libro sobre su marido, pues había pasado tanto tiempo que ya no pensaba que su historia pudiera resultar interesante. Emilie vivió muchos años en Argentina, se marchó de Alemania en los años 50 con su esposo y varias amantes, huyendo de las amenazas de antiguos nazis con muy poco dinero. Resulta asombroso como logró llevarse tan bien con las amantes de su esposo, un personaje que siempre le fue infiel pero del que nunca se divorció. Intentaron mantener una granja, pero fracasaron y aunque Alemania e Israel les ofrecieron ayuda, ellos nunca aceptaron su “caridad”.

Emilie Schindler

Su historia es realmente complicada pues acabaron separados, viviendo casi en la indigencia. Cuando su esposo regresó a Alemania, ella se quedó en Sudamérica, hasta que regresó poco antes de su muerte en Berlín. Siempre he pensado que Emilie era una luchadora, una superviviente en medio de una guerra atroz. Creo que ella llegó a un punto en el que las infidelidades de su esposo le llegaron a importar muy poco, pues lo que quería era seguir viva durante la guerra. Siempre estuvo junto a su esposo en los momentos mas duros, y participó activamente en la ayuda a los mas de mil judíos que su esposo compró literalmente. Emilie fue una pieza clave en la vida de su esposo y en la vida de miles de judíos.

Emilie and Oskar Schindler

¿Qué pensó Emilie al ver la película? Había pasado mucho tiempo, ella vivía retirada del mundo…recuerdo al final del filme, cuando la acompañé a la visitar la tumba de su esposo, ella se sintió extraña y cuando vio la película se sintió realmente triste. Piensa que su historia fue en gran parte, imaginada por Steven Zaillian, el guionista y por Thomas Keneally, porque no tenían toda la información que podían haber necesitado.

Emilie no se veía reflejada en la película, pero en este punto, puedo decir que la película no trata sobre la vida de Emilie, la película nos habla sobre Oskar Schindler y aunque ella se mostró algo decepcionada con el resultado, debido a como se refleja en pantalla su papel, yo traté de enfocar el personaje con la información que tenía.

Me interesa como preparó el papel. Steven tenía muy clara la idea de cómo tenía que comportarse Emilie junto a su esposo en el filme. En Londres me documenté muchísimo, fui al Museo de la guerra y hablé con mucha gente. Fue un proceso realmente interesante pues el personaje está lleno de matices y detalles. Luego llegó el tema del acento…Resultó complicado porque no es lo mismo un acento alemán en inglés que el acento checo-alemán en inglés. ¿Cómo era el acento alemán en Moravia durante los años 30-40?, era diferente al austriaco, pero con diferentes connotaciones. Fue realmente interesante dar con el tono adecuado. Si eres alemán y estudias inglés, todo dependerá de donde es el inglés que estudias, si tienes un profesor inglés o uno americano, tu acento puede cambiar muchísimo. En este punto tienes que captar la esencia. Para mi lo mas complicado fue lograr un buen acento alemán sin exagerar.

Es una responsabilidad narrar algo tan importante a nivel histórico…Teníamos que ser muy conscientes de ello al rodar, pues estamos llevando el peso de la historia en nuestros hombros. No importa el frío que haga o la cantidad de nieve que nos pueda caer, tenemos que decir la verdad, transmitiendo en todo momento unas emociones que van mas allá del guión. Interpretar el papel de una dama alemana privilegiada, alejada de los campos de exterminio, implica un menor esfuerzo psicológico, no obstante, fue una experiencia dura para todos, porque al final las emociones y los sentimientos terminan mezclándose al narrar una historia real. Hablar de un ser humano que existió es emocionalmente complicado y mas cuando hablas de un personaje como el de la esposa de Oskar Schindler, muy fuerte pero vulnerable a la vez.

¿Sigue en contacto con Ralph Fiennes, Liam Neeson y Ben Kingsley?, ¿fueron buenos compañeros Fueron maravillosos y lo mejor es que seguimos siendo amigos. Con Ralph hablamos mucho, estamos en contacto y hace poco estuve con Liam Neeson, son grandes actores y grandes personas. Con Ben Kingsley nos une una gran amistad, es el padrino de mi hijo.

Schindler´s List

Dentro de la película ¿cuál es el momento mas duro, mas cruel? Hay muchos momentos crueles, pero para mi, el momento mas cruel es la escena en la que Amon Goeth sale al balcón, en su casa sobre el campo de prisioneros y dispara por placer sobre los judios. Es todo tan diabólico, tan banal…él se aburre y se distrae matando….es la banalidad del mal explicada de un modo brillante. Un análisis brutal de la banalidad y la locura, mostrándonos sin piedad como el ser humano puede llegar a ser tan maligno. La actitud de Amon Goeth es un gran ejemplo de cómo mostrar la banalidad del mal.

Amon Goeth

Y encima con una amante en la cama…Choca, pero en una guerra, el mal parece incluso tener glamour cuando eres un depravado. A partir de dicha actitud, se llega a la violencia como resultado.

Otra escena muy dura es la de los niños escondiéndose dentro del campo de prisioneros, donde sea, incluso entre los excrementos en las letrinas…Si, es muy dura. Por cierto, no eran excrementos, era sopa…que en blanco y negro impacta mucho mas.

Schindler´s List

¿Qué opinión le merece la música de John Williams y los solos de violín de Itzack Perlman? Es pura lírica. Sentido del deseo, de la tristeza, el violín es puro como instrumento y es impresionante escuchar a los violines llegando a lo mas profundo del corazón. Los músicos judíos itinerantes utilizaban el violín como elemento principal…

…Como si de un personaje mas se tratara, como un narrador que grita, apoyándose en un lamento…La música es un lamento, un grito desgarrado ante lo que está sucediendo, mostrando melancolía, horror…

Algo parecido escuchamos en Munich o en Memorias de una Geisha, ese lamento que acompaña al drama de los personajes. Es la firma de John Williams. La mayoría de compositores tienen su propia firma musical y en este caso, John logra llegar hasta lo mas profundo de nuestras emociones.

A nivel emocional, ¿qué se siente al estar en Cracovia, rodando un filme de tamañas características, con seres humanos que han vivido en sus carnes el holocausto? Me pasaba los días, las horas, mirando, observando, incluso en los momentos cuando no me tocaba trabajar. Creo que cuando estás delante de una historia tan importante, siempre puedes aprender algo como testigo. Recuerdo que estábamos en el campo de Amon Goeth, con la gente tomándose un café. Estaban preparando la escena en la que llegan los judíos al campo y se pasean ante los médicos totalmente desnudos. Observé a un actor alemán, muy bueno, con su uniforme y su gorra de soldado de las SS…que decía: – Hice Hamlet en Berlín, y  yo quería trabajar con Steven Spielberg, tenía muchísimas ganas, puedo aceptar el papel que sea, pero no puedo interpretar a un oficial nazi tan cruel miando esta escena. Esto es demasiado para mi…Y se marcho del rodaje. Se fue. Dijo que no podía salir en esa película, que debía marcharse, porque psicológicamente era demasiado para él.

Muy duro…Tuvimos mas días como aquel, cuando estás recreando la realidad con tanto detalle, muchos sentimientos se colapsan, chocan…En el cine, no todo es alegría, también hay momentos muy duros. El mal siempre estaba presente. Un actor que tenía muy claro el papel del “mal” en la película a la hora de interpretar era Ralph Fiennes…

Ralph Fiennes

Luego está la forma de narrar de Steven, cámara al hombro en muchas escenas. Es nuestro trabajo y creo que podemos sentirnos muy orgullosos del resultado, de estar contando la verdad, apoyándonos en el testimonio de miles de supervivientes.

Habla usted de la cámara al hombro, ese proceso de rodaje semi-documental…La belleza de un filme de Steven los encuentras en los movimientos de cámara y en el lirismo, en lo que está contando la cámara. Una cámara es capaz de contar mucho mas que lo que puede transmitir un actor. La cámara crea emociones, crea momentos únicos, apoyándose por supuesto en el trabajo de los actores. Spielberg no trabaja casi nunca con trípodes, utiliza gruas, vías y stady-cam, y se nota en el resultado.

¿Qué sintió al rodar su última escena, dentro del coche? (Antes de la escena final rodada en Israel) Era nuestra última escena, nuestra última noche. Fue un momento muy mágico pues significaba el final, fue muy emocional. Dentro del coche tuvimos mucho tiempo para hablar, mientras iluminaban etc…y recuerdo como Steven, Liam y yo empezamos a hablar sobre la vida, lo que tenía sentido realmente y lo que no y me enteré de algo muy curiosos: el coche donde estaba sentada, el vehículo que aparece cuando los Schindler abandonan el campo-fábrica perteneció a Tito, el antiguo dictador-presidente de Yugoslavia…¿Te imaginas?…¡habían alquilado el coche de Tito!, cargado de historia…El comunismo se mezclaba con los nazis en Cracovia, la vida daba tantas vueltas.

Y tengo otra anécdota memorable…

Cuente, cuente…Recuerdo a Batia Grafka, una maravillosa judia polaca que vive en Los Ángeles con César, su esposo español. Creo que es la mejor especialista en “props”, en todo lo que significa llevar un departamento de arte (y en réplicas) y un día estábamos con ella en el set de rodaje, mientras Spielberg terminaba de dar unas indicaciones. Recuerdo que Steven avisó a todo el mundo para que dejaran libre el set y le comentóa Batia que saliare, que ya estaba bien lo que había hecho y que quería rodar. Batia miró el decorado y luego miró a Spielberg fíjamente, y le soltó: – Mira Steven, soy la única y jodida judía polaca en este set…el resto fue asesinado. Cuando esté lista y lo tenga todo preparado te avisaré…porque creo que sabes de que va esta película ¿no?… ¿Te imaginas la cara de Steven?…Se quedó alucinado y le dijo con mucho cariño que no se preocupara, que cuando ella viera que todo estaba en su sitio, tal y como debía estar, empezarían a rodar. Ahora entiendo porque dicen que si estas en una habitación con dos israelíes, pueden salir 20 opiniones distintas sobre un mismo tema.

Hace casi 70 años del final de la II Guerra Mundial…¿El ser humano sigue igual de idiota o hemos aprendido algo? Creo que el ser humano sigue siendo un idiota en muchos aspectos. Si. El mal sigue vivo y sintiéndolo mucho, creo que no tiene solución. Siria es un ejemplo.

Luego están los negacionistas del holocausto…Imcomprensible. Hay tantos testigos, tanta gente que lo ha vivido y que lo recuerda. Un ejemplo lo tuvimos en la persona de Branko Lustig, uno de los productores de la película junto a Gerarld R. Molen y Steven Spielberg. Branko y su brazo tatuado con el número de prisionero….es imposible que millones de personas mientan, es una atrocidad negarlo.

Mil gracias por su tiempo, realmente ha sido un placer conversar con usted sobre una película mítica, única.

Encantada de estar contigo.

Víctor Riverola i Morera

 Schindler´s List

 

 

 

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