¿Como viajar con la familia a cuestas?

Como ir a la montaña en família

Supone un honor para nosotros (Jekaterina Nikitina y un servidor, Víctor Riverola) presentar a nuestros amigos lectores nuestro nuevo libro: “Montañismo con Niños”, un práctico manual para iniciarse en los deportes de montaña en família. El libro es el quinto que publicamos con Desnivel, y esperamos seguir publicando muchos mas…

Hace ya bastantes años que practicamos deportes de montaña durante todo el año, principalmente en los Pirineos y en los Alpes, aunque cuando el bolsillo lo permite, nos encanta llegar mas lejos y descubrir mundo. El alpinismo, el senderismo y el esquí nos llenan muchísimo, y cuando nos planteamos darle continuidad al apellido Riverola Nikitina, por nuestras mente asomó una pregunta: -“¿y si a nuestro hijo o hija no le gusta la montaña”…?. Algunos amigos que hace años nos acompañaban a la montaña dejaron de hacerlo una vez tuvieron hijos, y otros dejaron de acompañarnos al tenerlos nosotros (demostrando que no eran muy amigos) y aunque reconocemos que nos afectó bastante ver como los niños cambian algunas vidas, en ningún momento decidimos replantearnos las nuestras. Tres meses antes de nacer nuestro primer hijo, seguíamos haciendo montaña y en la cumbre del Matagalls (1.698m), en el Montseny (Barcelona), estando Jekaterina embarazada de siete meses, nos preguntamos seriamente que pasaría una vez naciera el pequeño Artur, pues hasta la fecha siempre hacíamos montaña juntos, pero sin niños, casi siempre solos y a nuestro aire.

Fue la primera y última vez que nos lo planteamos. Por nuestra mente pasaron muchos momentos, mil y un detalles, fotografías, recuerdos…incluyendo las imágenes de muchas familias con niños que nos encontramos a los largo de nuestras aventuras alpinas. Americanos, holandeses, belgas, suizos, franceses, alemanes, españoles, finlandeses, austríacos…tantos y tantos nombres de padres y madres que recordamos cargados con los críos a cuestas no se olvidan fácilmente, y tras analizar la situación, decidimos seguir con nuestras actividades alpinas, con la intención de formar parte de ese peculiar grupo de seres humanos que se lanza a la aventura cargados con una o dos mochilas porta-bebes, felices y contentos de emular a la familia von Trapp.

Reconocemos que es duro y sacrificado, pero creemos que vale la pena, pues la satisfacción de llegar a un refugio, a un lago o a una cumbre y poder compartir el momento con tus hijos, supera con creces el esfuerzo realizado. Cuando empiezan a andar y a grimpar, poco a poco vamos ganando en velocidad y en comodidad y en el momento en que dejamos en casa las mochilas porta-bebes, las cosas cambian muchísimo. Aunque en ocasiones seguimos llevando un pequeño cochecillo plegable, cada salida marca un cambio y una evolución.

Sentados frente al teclado, recordamos como si fuera ayer la primera salida a la montaña con nuestro hijo Artur. La pequeña Greta todavía no habia venido al mundo (se llevan unos dos años) y tres semanas después de nacer nuestro pequeño, lo colocamos suavemente en la mochila delantera (la de espalda vendria un poco mas tarde) y nos fuimos en tren a pasar un fin de semana a Gombrén (1.050m), una población entrañable que nos agrada por su silencio y tranquilidad, situada en la comarca del Ripollés (Pirineo de Girona).

La sensación de llegar a Ripoll y subir en coche hasta Gombrén, con el pequeño bien amarrado y poder respirar al atardecer el aire puro y fresco del Pirineo es algo que no se olvida fácilmente, con el añadido de ser la primera bocanada de aire puro de montaña que Artur respiraba. Con solo tres semanas Artur nos acompañó bien dormidito hasta el Santuario de Montgrony situado a mas de 1.300m, a unas dos horas de Gombrén, descubriendo el placer de ser amamantado al aire libre, bajo un intenso cielo azul y con un paisaje impresionante a sus pies. Para nosotros fueron unos días muy especiales, pues justo unos tres meses antes, no teníamos ni idea de cómo respondería nuestra pequeño ni su madre, pues un parto es un parto y solo si lo vives en primera persona, eres consciente de lo que significa. El observar como volvíamos a la montaña esta vez tres y no dos, marcó el inicio de nuestros trekkings en familia.

Con nuestra hija Greta las cosas fueron algo mas fáciles, pues ya teníamos experiencia y muchos de los problemas que se nos presentaban, se convertían sencillamente en “retos a superar”. A partir de la llegada de nuestros segundo retoño, el peso en nuestras mochilas aumentó y a la hora de dormir, empezamos a planificarlo todo con algo mas de antelación, pero tampoco nos crearon muchas dificultados pues uno seguía (y sigue) al otro y a la hora de dormir, si durante el día se han cansado y los cuentos de los Jóvenes Castores no nos fallan, suelen dormirse en menos de media hora. Recomendamos a todos aquellos padres que tengan acceso a ferias de libros o a librerías grandes que todavía tengan libros antiguos o de hace unos años, que recuperen los manuales de los Jóvenes Castores de Walt Disney y toda su colección de libros de aventuras editados por ediciones Montena hace unos treinta o treinta y cinco años, pues son auténticas minas de ideas. Los dinosaurios de “Jurassic Park” también son efectivos, aunque puede que les den algo de miedo si son muy pequeños. Los padres que tengan mas de treinta o cuarenta años seguro que los recordaran y los que no…que los busquen con cariño pues valen realmente la pena. Libros de este tipo ya no se publican y es una auténtica lástima, pero por fortuna, parece que el espíritu de los años setenta y ochenta regresa con cierta fuerza, tanto en la literatura como en el cine y con un poco suerte puede que nuestros hijos logren empaparse, aunque solo sea un poco, de la inocencia y la frescura que caracterizó dicho periodo.

Si realizamos un viaje en el tiempo, y nos situamos en el papel de nuestros hijos, seremos testigos de como la historia se repite, observando como nuestros padres, que ahora son abuelos, nos llevaron a la montaña y al bosque transmitiéndonos su amor y su respeto por la naturaleza salvaje. Sea en los Pirineos, en los Alpes, en los Cárpatos, en los Sudetes, en Finlandia o en Lituania, nuestra familia sigue mostrando un gran interés en que sigamos subiendo cumbres y cruzando valles, y si bien no vamos tan lejos (Estados Unidos, Canadá, Asia…) com antes, todo llegará y cuando los dos niños tengan mas de diez años, partiremos con ellos hacia tierras lejanas con el objetivo de mostrarles las maravillas que hace años nos maravillaron a nosotros. Actualmente la montaña se ha convertido en un enorme campo de juegos para Artur y Greta, disfrutando de cualquier salida sea cerca de casa o lejos de ella.

Las excursiones a Sant Jeroni (Montserrat) o al Montseny con el abuelo Antonio, que a sus 70 años sigue tirando a pesar de sus achaques, se han convertido en una especie de liberación familiar, donde tres generaciones disfrutan de la montaña al unísono, con todo lo que ello conlleva a nivel de logística y alimentación. Creemos que el relevo generacional es vital a la hora de transmitir a los mas pequeños el respeto y el amor por la montaña. Si un niño ve como sus padres y sus abuelos hacen montaña todos juntos, se acostumbrará a subir montañas con mayor facilidad, aunque siempre existan excepciones.

Por supuesto, no todos los abuelos y abuelas conservar una buena forma física y siempre deberemos ajustar las salidas a las posibilidades familiares. También puede suceder lo contrario, que nadie haya hecho nunca montaña en la familia y que ahora surjan por diversos motivos, unas ganas tremendas de subir cumbres. En ese caso, nunca es tarde para empezar y a los nuevos padres aventureros solo nos queda felicitarles y decirles de corazón aquello de: -“Bienvenidos al club”.

Para finalizar esta introducción, añadiremos unos detalles. Ante todo, entendemos que nuestras vivencias personales son, como la palabra indica, personales, y seguramente no serán las mismas vivencias que las de muchas familias que ahora mismo se están planteando ir de vacaciones con los críos a los Picos de Europa, los Pirineos, los Alpes o a cualquier otra cordillera. Nosotros no somos psicólogos, por tal motivo no pretendemos escribir un tratado sobre educación y psicología infantil. Creemos que seria un grave error y una falta total de ética y profesionalidad intentar inmiscuirnos en la apasionante y delicada labor que realizan los profesionales de la psicología infantil, no obstante, consideramos que, como padres y como alpinistas, podemos ofrecer un interesante punto de vista a nivel familiar que resulte práctico a la hora de plantearse salir a la montaña con niños.

En un principio empezamos a trabajar sobre las clásicas preguntas tipo: ¿qué llevar?, ¿cómo y donde ir para empezar?, ¿la tienda de campaña y los refugios son recomendables para niños pequeños?, ¿cómo les entretenemos?, ¿y si no les gusta la montaña?, ¿qué animales nos vamos a encontrar? etc…Con el paso de los meses, fuimos añadiendo opiniones y comentarios de amigos y profesionales del sector y empezamos a recopilar material fotográfico, con el objetivo de recordar viajes y aventuras y finalmente nos dedicamos a trabajar el apartado de prevención de riesgos y seguridad, tratando temas como la óptica, el frío o los golpes de calor. El esquí y la escalada también tienen su parcela en este manual, defendiendo en todo momento el papel de entidades y clubes a la hora de fomentar el amor y el respeto por la montaña en los mas pequeños de la casa.

Este manual recoge no solo nuestra opinión, sino la de muchos familiares, amigos, guías, guardas, ópticos, médicos y profesionales de la educación infantil y juvenil, que se han prestado a colaborar aportando sus ideas, sus opiniones y sus propias vivencias familiares, que nos ayudan año tras año, a seguir avanzando con pasión y alegría. Si a través de la páginas de este manual, logramos transmitir al lector dicha pasión y alegría, aderezada con una buena dosis de prudencia y seguridad y una pizca de sentido del humor, consideraremos nuestro objetivo mas que cumplido.

Ya lo saben, si necesitan un libro práctico, para disfrutar en familia en casa y en la montaña,  interesante a nivel psicológico y deportivo, con fotos atractivas, un excelente prólogo de John Harlin, la colaboración de importantes médicos, oftalmólogos, expertos en prevención de riesgos, psicólogos, guías de montaña, presidentes de entidades, alpinistas, escaladores y padres de família… y con una letra que se puede leer sin gafas, no dejen de acudir a su tienda mas cercana o a través de internet y adquirirlo por un precio asequible. Nosotros se lo agradeceremos con creces.

Un saludo cordial,

Víctor Riverola i Morera

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One Response to Manual de Montañismo con Niños

  1. Tarbuyeselas dice:

    Gracias

    *** Tiempos de rutas: ¿sólo subida o total (subida y bajada)? (itinerarios montañeros, ascenso, descenso, monte) ***

    Los tiempos que dan algunos autores para las rutas de monte (con cima incluída) que plantean son sólo de ascensión mientras que otros indican el total: ascenso + descenso (suponiendo que se vuelve al punto de partida).

    P. e. en http://mendikat.net/ los tiempos que da Javi Urrutia son sólo de subida.

    Sin embargo, p. e. en el libro “La montaña vasca” (Elkar) de Miguel Angulo los tiempos son de subida más bajada. Queda claro al leer la descripción de cualquier itinerario propuesto (primero da el tiempo total y luego da varios tiempos parciales al describir la ruta -sólo se indica la subida-, siendo el último, el de la cima, la mitad del inicial).

    La duda que pueda quedar al visitar el sitio de Javi Urrutia queda despejada al comparar los tiempos con los del libro de Miguel Angulo.

    Creo que es importante saber esto (tener claro si el tiempo que se da incluye la bajada o no), para evitar problemas (que nos caiga la noche encima, que no llevemos comida o agua suficiente, que nos entre una pájara …).

    Y en los libros o webs que usáis: ¿qué tiempos dan?

    ———————-
    Se puede responder libremente en http://www.nevasport.com/phorum/read.php?87,3330627

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