Captura de pantalla 2013-01-21 a la(s) 18.11.19

La pre-producción

El Rostro Impenetrable (One-Eyed Jacks) se ha convertido, con el paso de los años, en un filme único, donde bajo la apariencia de un western clásico se esconde una película oscura, muy psicológica, casi freudiana, llena de momentos brillantes que funcionan a la perfección gracias a la metódica y perfeccionista dirección de Marlon Brando y a la excelente química entre sus dos protagonistas: Marlon Brando y Karl Marlden. Puede que estemos hablando de uno de los filmes mas míticos y místicos de los años sesenta, siendo mítico por sus interpretaciones un tanto afectadas, narrando de un modo muy especial una historia de amistad y traición que va mas allá de los convencionalismos anteriormente vistos en una pantalla y místico por tratarse de un western atípico, dirigido por un Marlon Brando muy melancólico, que impregna el filme de momentos únicos, con elegantes escenas líricas llenas de calma que se alternan con momentos mucho mas duros y crueles. El rodaje de El Rostro Impenetrable no fue ningún camino de rosas y no fue tanto por el carácter y la obsesión de Brando por estrenar su propia versión del filme si no por la forma en la que se inició el rodaje y por como terminó. En 1955 Marlon Brando había fundado la Pannebaker Productions, (en homenaje al apellido de soltera de su madre) y a través de su propia productora deseaba tener el control total de los proyectos donde él participaba. Cuando en 1957 se inició la pre-producción del filme, (con el título provisional de A Touch of Vermelion), Marlon Brando tenia muy claro que su película se basaría en la novela de Charles Neider “The Authentic Death of Hendry Jones” (donde se narraban las aventuras de Billy el niño en Monterey, California), cuyos derechos habían sido adquiridos por el productor Frank P. Rosenberg, quien envió a Brando el texto original para su lectura, quedando fascinado casi al instante. Marlo Brando decidió producirla a través de la Pennebaker Productions, pagando 40.000 dólares por los derechos de la novela, convirtiendo a Rosenberg en productor del filme.

Con la intención de empezar a rodar cuanto antes, se contrato como guionista a Rod Serling, creador de la magnífica y mítica serie para la televisión La Dimensión desconocida (The Twilight Zone), quien escribió, a petición de Frank P. Rosenberg, una primera adaptación de la novela de Charles Neider. Dicha adaptación fue rápidamente rechazada por Rosenberg, que raudo y veloz, contrató a Sam Peckinpah, por entonces un valor en alza en el mundo del guión, procedente del mundo de la televisión. Sam Peckinpah presentó su guión el 11 de noviembre de 1957, recibiendo una respuesta muy fría por parte de los responsables del filme. La Paramount Pictures, encargada de la distribución de la película, se reservó el derecho a poder opinar cuando fuera menester, aprobando la contratación de Stanley Kubrick como director, quien tardó muy poco en mostrar su desacuerdo con el guión de Peckinpah.

El 6 de mayo de 1959 se solicitó a nivel oficial una revisión del guión y Peckinpah fue despedido, manteniendo en el guión provisional dos secuencias escritas por el director de La Cruz de Hierro y Grupo Salvaje, que según parece se respetaron en el montaje final del filme. Inicialmente el personaje de Rio estaba basado directamente en el de Billy el Niño, pero la idea no prosperó (Peckinpah rodaría en 1973 su propia versión de Pat Garrett y Billy el Niño (Pat Garrett and Billy the Kid), con un enorme éxito de crítica y público). Despedido Peckhinpah, Marlon Brando contrató a través de su productora los servicios de Calder Willingham, uno de los hombres de confianza de Kubrick, autor del guión de Senderos de Gloria (1957) y de alguna secuencia de Espartaco (1960). Willingham también fue despedido por gentileza de Brando. El tiempo pasaba y la película no avanzaba, alargando la pre-producción de El Rostro Impenetrable hasta extremos insólitos. La obsesión de Marlon Brando por el proyecto era tal, que durante el rodaje de Sayonara en Tokyo, el actor aprovechaba sus ratos libros para dar forma a “su” guión, adaptándolo y readaptándolo una y otra vez. El guión definitivo lo terminó Guy Trosper, quien trabajó codo con codo con Marlon Brando con la intención de tenerlo listo cuando antes para poder empezar a rodar. Trosper habia escrito el guión de El Rock de la Cárcel (1957) y de El Desfiladero de la Muerte (1959) y era un guionista muy solvente, pero con el pasar de los años, siempre nos quedará la duda de saber que hubiera sucedido si el guión finalmente lo hubiera firmado Sam Peckinpah, respetando su punto de vista a la hora de adaptar la novela original.

 

El rodaje

Solucionado el problema del guión, una nueva tormenta asomó por el horizonte. Marlon Brando no solo era la estrella total y absoluta de la película, sino también el responsable de muchas ideas incorporadas al filme, encargándose incluso de la planificación de secuencias. La situación llegó a tal extremo que Stanley Kubrick, metódico y sumamente perfeccionista, no tardó en abandonar el rodaje harto de discutir una y otra vez con Marlon Brando la definición de los personajes y el ritmo que quería imprimirle a la película. Como el sentimiento de desencuentro era mutuo, nunca mas volvieron a trabajar juntos, perdiéndose por culpa de sus egos la oportunidad de ver en pantalla el trabajo de dos mitos del cine. Molesto por la situación y harto de observar como la película no avanzaba, Marlon Brando decidió tomar él mismo las riendas del proyecto, rodando la que seria su única película como director (la experiencia fue tan traumática que nunca mas volvió a colocarse tras una cámara). Brando se había reservado el papel protagonista, pero seguía necesitando a un actor con mucho carisma y personalidad para interpretar a su compañero de fechorías y posterior scheriff Dad Longworth. Inicialmente, Stanley Kubrick había pensado en contratar a Spencer Tracy para el papel de Dad, por su gran carisma y para darle una mayor proyección al filme, pero Brando no lo vio con buenos ojos. Una vez despedido Stanley Kubrick, Brando puso en nómina a su buen amigo Karl Malden, con quien habia trabajado en dos grandísimas películas: Un tranvía llamado deseo (1951) y La ley del silencio (1954), ambas dirigidas por Elia Kazan, pensando que era el actor idel para encarnar a Dad, y no se equivocó. Con el casting cerrado, Brando se llevó a Berverly Hills a la joven estrella mexicana Pina Pellicer (en su primer papel en Hollywood) con la intención de enseñarle a hablar inglés correctamente, llevando hasta el extremo su pasión por el método Stanislawsky.

Durante la filmación de la película, Marlon Brando logró sacar de sus casillas a una gran parte del equipo técnico y a la Paramount, parando el rodaje una y otra vez para poder preparar durante horas sus escenas. Brando se inspiraba mirando hacia las aguas del Oceano Pacífico en silencio, exigiendo que nadie le molestara. La inexperiencia de Marlon Brando detrás de las cámaras se puso de manifiesto a medida que el rodaje avanzaba, llegando a utilizar hasta seis veces mas el número de metros de película que suelen gastarse en el rodaje de una película convencional, de unas dos horas de duración. La Paramount tuvo que intervenir en mas de una ocasión para acelerar la filmación y ahorrar en costes de producción, pues Brando parecía no tener límites. Pero no todo fueron excesos y tensiones, pues son muchos los críticos que con el paso del tiempo han reconocido que Brando tuvo varia ideas geniales durante el rodaje del filme. Una de ellas fue la de aportar vida propia a los personajes secundarios, respetándoles al máximo, otorgándoles mucha presencia en pantalla y buenos diálogos (algo que no sucede en todos los westerns). El rodaje en exteriores permitió a Marlon Brando el poder mostrar en pantalla grandes paisajes y zonas donde no se había rodado ningún western, como pueden ser la Península de Monterey, la Pfeiffer Beach (Big Sur) o el Cypress Point (Pebble Beach) y la Seventeen Mile Drive, donde el director Henry Koster había rodado Desirée con Marlon Brando y Jean Simmons en 1954. La película se filmó íntegramente en California, aprovechando los grandes espacios y la luz que ofrece el oeste de Estados Unidos, con amplias desérticas que desembocan en las aguas del Pacífico. El director de fotografía, Charles Lang, aprovechó al máximo el Technicolor, dándole al filme una pátina de color muy especial, algo mas triste que la de muchos westerns de la época, siguiendo la idea de Brando de crear un western crepuscular mas psicológico que espectacular. Es de justicia reconocer que durante el rodaje no todo fueron malas noticias. Con la intención de fomentar el compañerismo y el respeto por la película que estaban rodando, el equipo llegó a preparar un enorme pastel para Marlon Brando el día de su 35º aniversario en 1959, limando asperezas y posibles enfados.

Cuatro años después de la primera reunión de producción, la película pudo terminarse siguiendo los designios de su director, pero una vez mas, surgió un gran problema: la película que Marlon Brando queria estrenar tenia una duración de casi cinco horas. La Paramount considero inviable y anticomercial un metraje de tamaña magnitud y exigió un recorte sustancial como condición para poder distribuir la película. Los ejecutivos de la major no estaban dispuestos a estrenar un western con una duración similar a la de los grandes peplums clásicos que últimamente no estaban funcionando con mucho éxito en taquilla (con la excepción de algunos títulos). El entorno de Brando se mostró partidario de una negociación pacífica, aunque personalmente, Marlon Brando nunca estuvo de acuerdo en recortar tanto metraje, luchando infructuosamente por alargar el metraje definitivo.

Tras muchas discusiones, la película se editó según la visión comercial de la Paramount y Marlon Brando tuvo que aceptar los recortes y los cambios exigidos por el gigante de Hollywood. El Rostro Impenetrable se estrenó en Estados Unidos el 30 de Marzo de 1961 y en Europa justo un mes después, con un metraje de 2 horas y 21 minutos. Brando se vio obligado a eliminar muchos diálogos interesantes, que definían la personalidad, las dudas y el carácter de una parte de los actores secundarios del filme, que vieron recortado su trabajo de forma sustancial. Durante la promoción del filme, Brando declaró en varias ocasiones que la película era un buen western y que la Paramount estaba muy satisfecha con el resultado final, pero que esta no era la película que él quería ver en un cine. Según sus propias palabras – Con esta nueva versión, ahora los personajes están en blanco y negro, no en gris y en humano que era como yo los tenia planeados inicialmente. Uno de los cambios que mas molestó a Brando fue justo al final de la película, durante el tiroteo entre Rio y Dad. Originalmente una bala perdida impactaba en la espalda de Louisa (Pina Pellicer) muriendo dramáticamente ante los ojos  del espectador. La Paramount no lo aceptó y decidió montar un final alternativo mas benévolo con el personaje, dejando a la vez el final mucho mas abierto. En la versión inicial también se incluían escenas descriptivas y muchos planos de recurso que no afectaban a la trama, aunque a nivel visual  ofrecían al espectador un elevado nivel de lirismo, algo atípico por aquel entonces en un western. Por desgracia para todos los amantes de un género tan apasionante como es el western, nunca sabremos como hubiera funcionado la película si se hubiera estrenado siguiendo los designios y la idea inicial de su director, pues todo el metraje eliminado fue destruido, y a petición expresa de Marlon Brando, no existe ninguna copia. El Rostro Impenetrable fue la última película que la Paramount realizó en VistaVision, el sistema de filmación creado en 1954 por ingenieros de la misma Paramount con el fin de dotar a sus películas de una mayor espectacularidad panorámica y calidad de grano a la hora de ser proyectadas. El sistema era muy parecido al CinemaScope, pero a diferencia de este, el VistaVision no utilizaba el proceso anamórfico. El elevado coste del sistema y la evolución tecnológica del momento, condenó el Vistavisión al olvido y a la desaparición. El sonido de la película se grabó en mono, utilizando el Westrex Recording System de la desaparecida Western Electric. Los hermanos Charles y Hugo Grenzbach, grandes maestros del sonido en el cine, realizaron una magnífica labor al sonorizar la película, trabajando muy bien los volúmenes y la mezcla sonora.

 

La película

El Rostro Impenetrable nos ofrece un magnífico arranque, mostrándonos la amistad y el buen hacer como asaltadores de bancos de Johnny Río (Marlon Brando), Dad Longworth (Karl Malden) y Doc (Hank Worden). Tras una huida accidentada, donde los agentes rurales mexicanos logran abatir a Doc, los fugitivos Río y Dad se verán obligados a separarse y Río será cobardemente traicionado por Dad, enviando irremediablemente a su antiguo amigo a una cárcel en Sonora (México). Es importante mencionar la escena en la que Río es testigo de la traición de su amigo, ante la presencia burlona de los rurales (policia mexicana) que le han detenido. Brando sabe utilizar los silencios para dar mayor emotividad a ciertas situaciones, dosificando los diálogos de un forma muy acertada. Cinco años mas tarde, Río logra escapar, movido por una única idea que le corroe interiormente: vengarse de Dad.

La búsqueda dará sus frutos y Río se encontrará con su antiguo compañero de fechorías en Monterrey, donde un irreconocible Dad ahora es el scheriff.  Inicialmente Río se mostrará amable y conciliador, aunque algo distante, observando que Dad está felizmente casado con una lugareña (Katy Jurado), pero dentro de su alma, oscuros planes están a punto de asomar al exterior. Río seducirá a la hijastra de Dad, la joven y bella Louisa (Pina Pellicer), que queda prendada desde un primer momento del atractivo y la frescura del antiguo amigo de su padrastro, descubriendo sensaciones y sentimientos que hasta la fecha nunca habia experimentado. Tal y como estaba previsto, los acontecimientos desembocarán en un final realista, que aparca la épica para convertirse en todo un ejemplo de sobriedad y lógica cinematográfica. Puede que sea un final excesivamente planificado, pero no por ello menos interesante. Marlon brando no es Stanley Kubrick, pero con El Rostro Impenetrable demostró tener un gran dominio de los grandes espacios y de la dirección de actores, dotando a cada personaje de su propia personalidad. La sensibilidad con la que Marlon Brando nos muestra su relación con la hijastra de Dad, se aleja de la actitud clásica del pistolero machista y misógino, curtido en mil peleas. En esta ocasión, nos encontramos delante de un ladrón de bancos romántico y seductor, con un carácter y una personalidad que destaca por encima del resto de personajes, creándose un vinculo afectivo entre Río y el público que Brando sabe aprovechar para conducir a su personaje hacia una venganza que aunque sea irremediable, va a parecer justa y necesaria.

La película esta repleta de buenos momentos, donde las miradas, los gestos y las acciones suplen el exceso de palabras. Marlon Brando y Karl Malden demostraron su talento y su química en pantalla regalándole al espectador dos excelentes interpretaciones, acompañados por un elenco de enormes secundarios donde destacan Ben Johnson, uno de los mejores amigos del maestro John Ford, especializado en western y en películas de acción. La gran Katy Jurado, una de las grandes damas del cine mexicano, Slim Pickens y la magnética Pina Pellicer, una joven actriz muy querida en México, con un amplio background intelectual, que murió trágicamente a la temprana edad de 30 años. La película cuenta con un valor añadido que en ocasiones puede pasar desapercibido si no lo destacamos: el homenaje a la mujer mexicana. Tal y como comentamos con anterioridad, Brando se mostró muy abierto a dotar de protagonismo y grandes frases a sus actores secundarios, dotando a los personajes femeninos de un caracter y una fuerza muy superior a los clásicos estereotipos imperantes en Hollywood. Las interpretaciones de Katy Jurado y Pina Pellicer nos presentan un magnífico retrato de la mujer mexicana de finales del siglo XIX, regalándonos frases y momentos memorables.

 

Reacción de la crítica y el público

Una buena parte de la crítica norteamericana consideró que Marlon Brando había dirigido e interpretado una película excesiva, edonista, vanidosa y megalómana, calificando el filme de ejercicio narcisista de un autor endiosado. Críticos como Bosley Crowther del New York Times o Dave Kehr del Chicago Reader tacharon la interpretación de Marlon Brando como de excesivamente freudiana, con expresiones mas propias de sus filmes rodados en los mares del sur, que de un western como mandan los cánones. Sin embargo su repercusión en Europa fue muy buena, recibiendo elogios por su elegancia, su buen gusto a la hora de mostrar y definir a todos y cada uno de los personajes y por la sensibilidad con la que Brando aborda un género tan rudo y polvoriento como es el western. El público destacó la sobriedad de Marlon Brando y Karl Malden y el apasionante duelo interpretativo protagonizado por Katy Jurado y Pina Pellicer. El Rostro Impenetrable ganó la Concha de Oro a la mejor película en la novena edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastian (1961) y Pina Pellicer fue premiada con la Concha de Plata a la mejor actriz, recibiendo el aplauso de crítica y público. Por mucho que en Europa se esforzaran por defender la película, en Estados Unidos la respuesta nunca llegó a ser positiva (salvo contadas excepciones). Hoy en día El Rostro Impenetrable se ha convertido en una película de culto, en una auténtica pieza de colección que merece ser revisada de vez en cuando, para admirar la labor de sus intérpretes y los esfuerzos titánicos de Marlon Brando por llevar el barco a buen puerto. La película nos descubrió a Pina Pellicer, quien se empapó al máximo de los consejos de su director a la hora de mostrar una de las máximas que se enseñan en el Actor´s Studio: contar una historia a través del silencio y la mirada.

Un detalle que sigue creando interés a nivel histórico es la autoria final del guión. Se ha especulado tanto sobre el tema y la historia de su concepción es tan retorcida, que no se sabe todavía al 100% quien fue el máximo responsable de las líneas de diálogo del filme tras los despidos de Rod Serling, Sam Peckinpah, Stanley Kubrik y Calder Willingham y para añadir mas leña al fuego, la labor de Guy Trosper fue supervisada con tanto celo por el propio Marlon Brando, que a fecha de hoy, una parte de la crítica internacional afirma que el guión lo re-escribió íntegramente Marlon Brando. Otro sector afirma que las ínfulas de Peckinpah se dejan ver en varias escenas, tal y como afirmó el propio Sam Peckhinpah tras el estreno del filme. Por si no tuviéramos bastante, en una entrevista a Karl Malden, el actor norteamericano afirmó ante la pregunta sobre la autoria del guión que el único responsable de su escritura era Marlon Brando, – un actor único, con un talento enorme y una gran personalidad, según palabras del propio Malden. La película recibió un homenaje muy particular a principios de la década de los años 90 cuando David Lynch y Mark Frost, creadores de la serie para la television Twin Peaks, incluyeron el filme de Brando en una discusión entre Donna Hayward y Audrey Horne.

Para terminar este estudio sobre El Rostro Impenetrable, una de las grandes bazas con las que contó Marlon Brando durante todo el rodaje del filme fue la ayuda y colaboración de Charles Lang, recién llegado de rodar Con Faldas y a lo Loco (1959) y Los Siete Magníficos (1960). Lang obtuvo la única nominación del filme a la major fotografía, en los Oscars que se entregaron en 1962, siendo olvidado el resto del equipo técnico y artístico. Es una lástima que la magnífica banda sonora de Hugo Friedhofer, no fuera ni siquiera nominada pues aporta al conjunto las dosis necesarias de emoción y melancolia necesarias para convertir El Rostro Impenetrable en un gran clásico de la historia del cine.

 

Ficha Técnica de la película

Director: Marlon Brando

Productor: Frank P. Rosenberg

Producción ejecutiva: George Glass y Walter Seltzer

Guión: Guy Trosper y Calder Willingham, basándose en la novela de Charles Neider The Authentic Death of Hendry Hones.

Director de fotografía: Charles Lang Jr.

Montaje: Archie Marshek

Música: Hugo Friedhofer

Dirección artística: J. McMillan Johnson y Hal Pereira

Vestuario: Yvonne Wood

Sonido: Charles y Hugo Grenzbach

 

Reparto

Marlon Brando: Rio

Karl Malden: Sheriff Dad Longworth

Ben Johnson: Bob Amory

Pina Pellicer: Louisa

Katy Jurado: Maria Longworth

Slim Pickens: Lon Dedrick

Sam Gilman: Harvey Johnson

Timothy Carey: Howard Tetley

Rodolfo Acosta: Capitán de los rurales mexicanos.

 

Filmografías destacadas

Marlon Brando (1924-2004)

1950 -Hombres (The Men) Dir. Fred Zinnemann

1951 -Un Tranvía Llamado Deseo (A Streetcar Named Desire) Dir. Elia Kazan

1952 -¡Viva Zapata! Dir. Elia Kazan

1953 -Julio César (Julius Caesar) Dir. Joseph L. Mankiewicz

1954 -Desirée Dir.Henry Koster

1954- La Ley del Silencio (On the Waterfront) Dir. Elia Kazan

1961 -El Rostro Impenetrable (One-Eyed Jacks) Dir. Marlon Brando

1966 -La Jauría Humana (The Chase) Dir. Arthur Penn

1972 -El Padrino (The Godfather) Dir. Francis Ford Coppola

1972- El Último Tango en París (The Last Tango in Paris) Dir. B. Bertolucci

1979 -Apocalypse Now Dir. Francis Ford Coppola

 

Karl Malden (1912-2009)

1940 -Sabían lo que querían(They Knew What They Wanted) Dir.Garson Kanin

1950 -El Pistolero (The Gunfighter) Dir. Henry King

1951 -Un Tranvía Llamado Deseo (A Streetcar Named Desire) Dir. Elia Kazan

1954 -La Ley del Silencio (On the Waterfront) Dir. Elia Kazan

1959 -El Árbol del Ahorcado (The Hanging Tree) Dir. D. Daves y Karl Malden

1961 -El Rostro Impenetrable (One-Eyed Jacks) Dir. Marlon Brando

1962 -El Hombre de Alcatraz (Birdman of Alcatraz) Dir. J. Frankenheimer

1967 -El Cerebro de un Millón de Dólares (Billion Dollar Brain) Dir. K. Russell

1970- Patton Dir. Franklin J. Schaffner

1972-1977 Las Calles de San Francisco (The Streets of San Francisco) TV

1987 -Loca (Nuts) Dir. Martin Ritt

 

Katy Jurado (1924-2002)

1943 -No Matarás Dir. Chano Urueta

1951 -Cárcel de mujeres Dir. Miguel M. Delgado

1952 -Solo Ante El Peligro (High Noon) Dir. Fred Zinnemann

1961 -Barrabás (Barabba) Dir. Richard Fleischer

1961 -El Rostro Impenetrable (One-Eyed Jacks) Dir. Marlon Brando

1973 -Pat Garrett y Billy el Niño (Pat Garrett & Billy the Kid) Dir. S. Peckinpah

1984 -Bajo el Volcán (Under the Volcano) Dir. John Huston

1998 – Hi-Lo Country (The Hi-Lo Country) Dir. Stephen Frears

2002 -Un Secreto de Esperanza Dir. Leopoldo Laborde

 

Ben Johnson (1918-1996)

1948 -Tres Padrinos (3 Godfathers) Dir. John Ford

1949 -La Legión Invencible (She Wore a Yellow Ribbon) Dir. John Ford

1950 -Rio Grande Dir. John Ford

1953 -Raices Profundas (Shane) Dir. George Stevens

1961 -El Rostro Impenetrable (One-Eyed Jacks) Dir. Marlon Brando

1968 -Cometieron dos errores (Hang ´Em High) Dir. Ted Post

1969 -Grupo Salvaje (The Wild Bunch) Dir. Sam Peckinpah

1970 -Chisum Dir.Andrew V. McLaglen

1971 -La Última Película (The Last Picture Show) Dir. Peter Bogdanovich

1972 -La Huida (The Getaway) Dir. Sam Peckinpah

1974 -Loca Evasión (The Sugarland Express) Dir. Steven Spielberg

 

Pina Pellicer (1934 – 1964)

1960 -Macario Dir. Roberto Gavaldón

1961 -El Rostro Impenetrable (One-Eyed Jacks) Dir. Marlon Brando

1962 -Rogelia Dir. Rafael Gil

1963 -El Fugitivo TV

1963 -Días de otoño Dir. Roberto Gavaldón

1964 -Gran Teatro TV

1964 -La Hora de Alfred Hitchcock TV

1965 -El Pecador Dir. Rafael Baledón

 

Víctor Riverola i Morera

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