El veterano (todavía en activo), Jordi Pons acaba de presentar en Barcelona el documental que resume toda su vida como alpinista, escalador y como cineasta, pues Pons tiene en su haber excelentes documentales rodados en cordilleras tan impresionantes como son el Himalaya, los Andes o las Rocosas norteamericanas.

En un emotivo acto en el Centre Excursionista de Catalunya, se realizó la presentación y proyección de una magnífica película de montaña que resume de una forma dinámica y harto didáctica la vida en la montaña de Jordi Pons, con varias primeras españolas y repeticiones históricas, que posicionaron el alpinismo y la escalada española en el lugar que le correspondía, durante la segunda mitad del siglo XX.

 

Imágenes para la historia es un documental que se centra en los años de mayor esplendor en la dilatada carrera del alpinista catalán, abarcando las principales ascensiones realizadas entre los años 1961 y 2003. Tras una interesante y amena presentación, el documental introduce al espectador en la primera expedición española (dirigida en 1961 por Félix Méndez) a los Andes del Perú, que abrió una nueva vía por la arista noreste en el Huascarán Sur, magnífica cumbre andina de 6.768m. Tal y como publicó hace unos años la revista Desnivel: – La expedición al Perú fue la versión española de las que británicos, alemanes, italianos o franceses llevaban afrontando desde principios del siglo XX, para poner un punto y aparte al retraso del montañismo expedicionario. En 1961, cuando se habían ascendido trece ochomiles –el Shisha Pangma se escaló en 1964– todavía no había pisado el Himalaya una sola expedición española (con la excepción del intento fallido de Andrés Espinosa en 1931). En el documental Jordi Pons repasa los 38 cincomiles vírgenes que conquistaron en Ayacachi y los dos en la Cordillera Blanca.

De los Andes pasamos a los Alpes y a través de bellísimas imágenes recuperadas de los archivos personales de Jordi Pons, el espectador asiste a un impresionante desfile de primeras ascensiones y de repeticiones históricas. En 1962 llegó la primera española a la norte del Matterhorn, en 1964, junto a Anglada, firmaron la primera nacional a la norte del Eiger y en 1967 se apuntó el Espolón Walker en las Grandes Jorasses. Por si los tres problemas de los Alpes no fueran suficientes, Jordi Pons siguió mas allá, tras los pasos de Rebuffat. En 1959 ya había subido a la Cima Grande de Lavaredo y en 1970 decidió escalar el Piz Badile. En el año 2003, cuando ya había cumplido los 70, Pons escaló la pared del Dru, una de las más difíciles de los Alpes, después de varios intentos a lo largo de su vida como escalador, de la que también queda un interesante testimonio gráfico que puede verse en el documental que nos implica.

La película sigue avanzando en el tiempo y nos muestra como el 29 de abril de 1974, Josep Manuel Anglada, Jordi Pons y Emili Civis alcanzaban los 8.026 metros del Annapurna Este, logrando la primera ascensión absoluta a la montaña y la primera nacional a un ochomil, confirmando el salto cualitativo emprendido por aquella generación.
En 1982 llegaría la primera expedición catalana al Everest, organizada por el Centro Excursionista de Cataluña (CEC), de la que queda como testigo el magnífico filme Everest 82, primera expedición catalana. Aunque no se llegó a la cumbre, la película realmente es espectacular y en el documental Imágenes para la historia podemos ver varias escenas del filme. En 1984 Jordi Pons conquista el Cho Oyu, de 8.202m, convirtiéndose el primer alpinista español que logra ascender tres montañas de 8.000 metros. En 1987 llegaría una expedición que no solo posicionó en el mapa de muchos españoles el McKinley (Alaska) sino que marcaría uno de los grandes hitos en la vida de Jordi Pons, logrando rodar en condiciones extremas una de sus ascensiones mas espectaculares.

La gran ventaja de Jordi Pons a la hora de narrar su vida en la montaña es la capacidad y la fuerza que ha demostrado a lo largo de toda su vida a la hora de cargar con cámaras y lentes a sus espaldas, para poder rodar escenas impresionantes al alcance de muy pocos alpinistas. La obra cinematográfica de Jordi Pons comprende más de 20 documentales, muchos de los cuales han obtenido premios en el Festival de Cine de Montaña de Torelló y en los festivales internacionales de Trento o de Les Diablerets. De entre todos destacan los documentales Ama Dablam (1981), el anteriormente citado Everest 82, el Cho Oyu 8.201m (1984) y uno de los mas espectaculares, Mackinley, la montaña polar (1987), todos ellos rodados con cine 16 mm, la calidad de los cuales está muy por encima de aquel concepto de una cierta dignidad que él usa modestamente cuando habla de sus películas y cuando afirma que para sacar a la gente de su casa para ver un documental sólo se podía hacer si había un mínimo de garantías de pensar que las imágenes eran de suficiente calidad para hacer perder unas horas de sueño.

En 2005 recibió una medalla UNICA (Unión internacional de Cine Amateur) de manos de la Sección de Cine del CEC.

En 2007 fue elegido miembro honorífico de la UIAA (Federación Internacional de Alpinismo y Escalada ). Es la quinta persona que obtiene esta distinción en esta organización.

 

Una conversación con Jordi Pons

De todas las expediciónes/escaladas que aparecen en tu película, ¿de cual te sientes mas orgulloso?
No solo de una, me siento especialmente orgulloso de tres : la cara norte del Cervino por ser la primera de las caras norte históricas que conseguía el alpinismo español. La cara norte del Eiger por su larga y espectacular historia y el Annapurna Este por ser la primera cumbre virgen de 8.000m que conseguíamos escalar. También recuerdo los esfuerzos tras superar los 6.768m del nevado Huascarán, los 7.398m del Istor-o-nal y por fin el
primer 8.000.

¿Hoy en día se pierde la esencia?
Lo que hacíamos nosotros es algo muy distinto de lo que ocurre hoy en día. Algunas personas pasan del Mont Blanc o a todo lo más del Aconcagua al Cho
Oyu y a menudo utilizando oxígeno artificial. No puedo entenderlo.

En tu película encontramos material rodado en 16mm y en digital ¿es
correcto?
Si, también filme en Super-8 en Groenlandia, Saraghrar y el Chopicalqui, pero
tras una primera proyección me di cuenta que sobrepasaba el límite normal de
una proyección por lo que decidí eliminar los documentales filmados en este
formato. La cámara de 8mm era de Josep Manuel Anglada.

Una pregunta que nos ronda desde hace años: ¿Porque no formaste parte de la expedición Caixa de Barcelona a l´Everest en 1985?
Supongo que los seleccionados eran los adecuados para aquella expedición.

75 años después, ¿que nos puedes contar o como valoras el hecho histórico de la conquista de la norte del Eiger?
La lucha por conseguir la primera ascensión a la cara norte del Eiger tuvo un componente deportivo-nacionalista muy propio de los años 30. Quienes perdieron la vida durante los primeros intentos o quienes consiguieron vencer la pared destilaban patriotismo por los cuatro costados. Solo así se comprende la atracción que tuvo el Ogro del Oberland cuyo atractivo no es precisamente su belleza. La cordada austro-alemana que el 1938 se propuso realizar la
primera ascensión a esta pared norte sabia que de conseguirlo, su hazaña
seria considerada como algo más que una gesta deportiva.

¿Como valoras los nuevos récords de velocidad o la nueva forma de escalar que tienen gente como por ejemplo Ueli Steck?, ¿es alpinismo o escalada o podemos catalogarlo con otro nombre?
Me resulta difícil valorarlo. En los años en los que Anglada y yo escalamos las grandes paredes, la progresión se hacía de otra forma. La mayoría de las 47 cordadas que habíamos escalado el Eiger por aquel entonces, habíamos pasado dos o tres noches en la pared. En los últimos años estamos viendo auténticas heroicidades que nos acercan mas hacia los records Guinnes que al alpinismo tradicional.

Víctor Riverola i Morera
Jekaterina Nikitina

 

 

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