Luis Tosar nos comentaba detalles del rodaje de una película tan necesaria y humana como es “Operación E”, que se estrena hoy en toda España. Pero nos faltaba la visión femenina sobre el filme y la historia. Tengo que reconocer que no conocía a Martina Garcia antes de ver “La Mosquitera”, “Biutiful” o la realmente sorprendente “La Cara Oculta”. Una vez mas, Martina demuestra que la belleza y el talento pueden darse la mano sin problemas si una actriz se lo propone, mostrándonos en este caso el sufrimiento de una madre (la esposa de José, Luis Tosar en el filme) que sufre lo indecible para poder salvar la vida de un bebé que no es suyo y que la guerrilla le entregó a su marido en la selva colombiana. Una historia humana que mantuvo en vilo a medio mundo y que gracias al esfuerzo de Martina, el espectador puede comprender y compartir desde la comodidad de una butaca en un cine. Realmente el mensaje de la película es duro, pero a la vez es esperanzador pues demuestra hasta donde puede llegar un ser humano para salvar una vida. Trabajar en un filme basado en acontecimientos históricos exige tener la mente muy clara y en la entrevista que ustedes podrán leer a continuación, Martina nos descubre detalles y sentimientos que pasaron por su mente durante el rodaje de “Operación E”.

Muchas gracias Martina por tu tiempo y tu amabilidad, y muchas gracias por tu trabajo. Necesitamos actrices como tu que iluminen el actual panorama cinematográfico a nivel internacional.

Martina Garcia en la selva colombiana

Hablemos de “Operación E”. La historia en si es durísima, pero formar parte en una película que retrata una historia tan profunda, rodando en la selva y en Columbia ¿hasta que punto te ha marcado el rodaje como actriz y como persona?

Es la primera vez que participo en una película acerca del conflicto armado en Colombia, que cuenta la historia reciente y actual de mi país. Ha sido duro no solo por la historia misma, que es la de miles de víctimas, sino también por la manera en que fue rodada, con mucho realismo y casi como un documental. Creo que sin duda ha sido un aprendizaje humano intenso como actriz y como persona a nivel de generosidad, gratitud y conciencia de que si el cine es una experiencia colectiva, la vida lo es aún más, y para este momento del mundo, después de haber sobrevivido a tanto, debería haber más unión y búsqueda del bien común por encima de creencias e ideales obsoletos.

A nivel de casting, ¿como llegó a tus manos el guión de “Operación E”?
El productor colombiano Juan Pablo Tamayo pensó en mi para Liliana. En ese momento yo vivía en París, donde me reuní un par de veces con Miguel. La primera vez, no tenía idea de qué se trataba; la segunda vez ya había leído el guión y si bien el personaje parecía lejano a mi, Miguel sintió que yo podía interpretarlo y lo puso en mis manos. Acepté encantada porque sabía el reto que me esperaba y tres meses después estaba en la selva rodando. Luego me enteré por Luis que, sin saberlo, siempre fui Liliana.

¿Que nos puedes contar de la experiencia de rodar con Luis Tosar?
He tenido el privilegio de poder trabajar con actores impresionantes y tengo que decir que entre ellos, Luis tiene un lugar muy especial. Es un actor que hace ver todo muy fácil, sin poses innecesarias, muy enfocado y llega tan preparado al set que parece que nada le genera el mayor esfuerzo. Todo fluyó de una forma muy real y sin forzar nada, casi sin darnos cuenta construímos con los niños una familia que funcionaba de maravilla en el rodaje.

¿La esposa de José es el personaje mas físico al que has dado vida?
Depende de qué se entienda por físico. Si te refieres a representar un personaje real, el que interpreté en la película Satanás también existió. Es cierto que Liliana fue la esposa de José Crisanto, la madre de sus 7 hijos y quien cuidó a Emmanuel, pero el personaje que yo represento en Operación E es el del guión. Si hablas del nivel de exigencia física, estuvimos directamente en contacto con la naturaleza, y con esto me refiero incluso, en mi caso, a la maternidad, al instinto de protección. Mi prioridad durante todo el rodaje, tanto en la ficción como en la realidad, fueron los niños y por supuesto el trabajo con ellos era muy demandante. En términos de acción, en México hice una película en donde tuve que nadar en mar abierto, correr a toda velocidad en tacones y conducir desde un Jeep al borde del mar hasta una grúa, mientras mi co-star se daba golpes a diario con la tabla de Surf.

Rodar en la selva tiene sus ventajas a la hora de aportar realismo, pero también debe tener sus inconvenientes ¿pasaste algún momento “complicado”?

El clima fue muy complicado durante todo el rodaje, la humedad, la lluvia, el calor pero creo que esa incomodidad era fundamental para los personajes. Afortunadamente no llevaba nada de maquillaje y de acuerdo a la historia nunca tuvimos que estar impecables. Además tuve la oportunidad de conocer lugares preciosos de mi país en los que probablemente jamás me hubiera aventurado. Adoro los animales y disfruto mucho rodar con ellos (incluso en una de mis películas interpreté a una veterinaria) sin embargo empezando el rodaje de Operación E en una escena complicada la mona se asustó y mordió mi mano muy fuerte. Tuve que ir al hospital, vacunarme contra todo y tomar antibióticos.

 Colombia es un pais maravilloso, lleno de paisajes espectaculares y rincones bellísimo ¿con que localización del filme te quedarías?
La primera casa, a orillas del río Meta en la selva de Cabuyaro, me pareció una preciosidad, un lugar de una riqueza y una belleza natural exhuberante. Allí empezó el rodaje -se intentó rodar lo más cronológicamente posible- y recuerdo entender mejor lo que puede sentir una persona al ser desplazada de su casa un día cualquiera y verse obligada a dejarlo todo sin previo aviso. Los pocos días que permanecimos allí pasaron demasiado rápido y sumado a eso, las primeras escenas de la historia, los únicos momentos tranquilos y felices de la familia, terminaban allí.

¿Como te documentaste/preparaste para el papel?
Lo primero fue leer el guión y detectar las respuesta orgánicas de la mente y el cuerpo hacia la historia y el personaje. Creo que hay que dejar que el instinto haga lo suyo antes de decidir cuál es la dirección adecuada aunque en este caso, siendo una historia real, todo estaba bastante claro. En cuanto al contexto político y social de la historia, como colombiana, si bien no lo entiendo -como casi nadie- sé del conflicto armado, la filtración de la información y lo mal que funciona la justicia. Sobre esta historia específicamente había leído libros reveladores como “No hay silencio que no termine” de Ingrid Betancourt y “El hijo en la selva” de José Crisanto. Lo que es sorprendente es que hubiera todo un lado de la historia que jamás se hubiera contado de no ser por OPERACION E.

Las informaciones que nos llegaban a España desde Colombia acerca del caso de Emmanuel normalmente o estaban muy recortadas o muy filtradas. Supongo que tu, como colombiana debes tener tu propia visión o punto de vista sobre el tema. ¿Como se vivió el Colombia el caso del niño y José?
No me encontraba en Colombia cuando sucedió todo esto y pensaba que por eso no estaba enterada de muchos detalles. La sorpresa fue darme cuenta que en realidad nadie se enteró a ciencia cierta de nada. Quienes ven la película no se esperan que una historia que creían conocer tan bien, tome un nuevo matiz y logre conmover tanto.

¿Hasta que punto os dejaron trabajar tanto los paramilitares, como el ejército o las FARC, había una calma tensa?
La producción manejó muy bien los temas de seguridad. Nunca estuvimos en zonas de alto riesgo.

¿Como valoras a nivel personal la experiencia y lo que hizo José?
Superar una experiencia humana tan difícil tiene un gran mérito. Siento una gran solidaridad por todas las víctimas del conflicto armado. En el caso de José Crisanto, ahora que la justicia ha reconocido su inocencia, espero que pueda recuperar su vida y lo más importante, darle un mejor futuro a sus hijos. Un acto de generosidad así, debe ser recompensado.

¿Llegaste a plantear que haría Martina Garcia si fuera José o su esposa?
Te voy a responder con una frase de la película “Amour” de Haneke: la imaginación y la realidad tienen poco en común.

¿Crees que la situación en Colombia mejorará ahora con las conversaciones, o tras 50 años el conflicto tiene demasiadas lagunas como para solucionarse pacíficamente?

Estoy muy positiva al respecto, creo que el camino natural es la paz.

¿Como se vive en Colombia en la actualidad?
Mucho mejor que hace 20 años. Cualquier persona que conoce Colombia sabe que se trata de un país fascinante, con grandes recursos naturales y gente brillante destacada mundialmente en todos los campos. Es un momento muy positivo para Colombia , vienen grandes cambios.

Observamos que has estudiado en Paris y que en Colombia estudiastes en el Liceo Francés, ¿te ha tentado algún director francés para rodar en Francia?
Varias de mis películas se han estrenado en Francia y ha habido algunos contactos para rodar allí. Es el siguiente paso en mi carrera, el francés es mi segunda lengua. Próximamente rodaré en inglés.

Tras rodar “La Cara Oculta” y “Biutiful” ¿como te has sentido al volver a trabajar con un equipo integrado en parte por españoles? ?¿Te sientes cómoda?
Por supuesto, me siento muy cómoda. En varias de mis películas he trabajado con equipo español, tanto en Perder es cuestión de método, La Cara Oculta y Operación E rodadas en Colombia como en Rabia, Biutiful o La Mosquitera rodadas en España. Tengo grandes amigos españoles.

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