Una vivencia personal, tras recorrer Europa de campo en campo.

La violencia solo engendra mas violencia, venga de donde venga.

-“En agosto de 1940, procedente de un campo de prisioneros de Prusia Oriental llegó a la estación de Mauthausen un tren de transporte de ganado. Habian sido tres días de inhumano viaje, rodeados de cuerpos inertes por asfixia. Los 300 pasajeros del tren de la muerte fueron conducidos a pie por una senda hacia un alcor en el que se adivinaban unos muros de piedra blanca. No eran judíos, no eran gitanos, ni tan siquiera alemanes contrarios a Hitler. Eran Republicanos españoles”.

Con esta sentencia iniciaba el relato de sus vivencias un deportado español en Mauthausen. Directo al corazón, sus palabras nos narran los hechos que marcaron su vida y que significaron para el y sus compañeros un viaje a la esencia del mal. Un viaje que le llevo a descubrir las entrañas del terror humano, la auténtica definición de la palabra “Holocausto”, donde solo existia un fin, sobrevivir para poder explicar lo sucedido. Miles de deportados a los campos de concentración y exterminio que el Tercer Reich diseminó por toda Europa testifican y re-afirman su postura a la hora de definir la verdadera esencia del mal, un mal que les condenó a descubrir un infierno que ni el propio Dante podia imaginar.

El mal

Desde que el hombre es hombre, los genocidios han existido. El antiguo testamento está repleto de sucesos que describen la barbarie humana. Desde los inicios de la humanidad, la lucha por la supremacía y en general, el afán de poder, han minado los cimientos de grandes civilizaciones, la mayoria cultas y desarrolladas. Resultaria banal y carente de realismo afirmar lo contrario y la realidad actual es cruda y totalmente pesimista.

Hace siglos que el ser humano es capaz de sembrar el terror más brutal bajo cualquier pretexto, por muy absurdo que pueda resultar y todavia hoy en la actualidad, podemos apreciar lo que el hombre es capaz de hacer en muchísimos paises del planeta. Grandes naciones que se han proclamado y se proclaman democráticas, como Gran Bretaña, Bélgica, Francia, España,  Japón, Estados Unidos y mas recientemente, los paises que configuraban la antigua Yugoslavia, han realizado exterminios sistemáticos en nombre del colonialismo, la religión, el poder económico y el dominio territorial, motor de miedos, envidias y odios universales. Por poder, el hombre ha sido y es capaz de destruir cualquier principio imaginable y por el momento, ninguna organización, nada ni nadie ha sido capaz de frenarlo.

No hay excusas. No podemos olvidar. Es cierto que no podemos vivir mirando hacia atrás con odio y también es cierto que existen muchos tipos de memoria dependiendo siempre del punto de vista. Pero si que hay que tener muy claro que en una guerra, no hay ni vencedores ni vencidos. Todos son víctimas.

Cuando el director norteamericano Clint Eastwood inició el proyecto de relatar la historia de la batalla de Iwo Jima, durante la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico, dejó muy clara su intención de plasmar el conflicto desde las dos ópticas implicadas. Realizó un ejercicio que le honra pues recuperó la memoria histórica de Iwo Jima de forma justa y honesta tal y como debe ser.

Eastwood y su productor, Steven Spielberg, realizaron dos películas: “Banderas de nuestros padres” y “Cartas desde Iwo Jima”, explicando la misma historia desde dos puntos de vista distintos, el americano y el japonés. Spielberg afirmó: -“Si quieres contar algo, tienes que contarlo desde todos los ángulos posibles y ponerte en la piel de los implicados”. En “Munich”, el director de origen judio realizaria un ejercicio similar con la intención de exponer al público una realidad histórica lo mas abiertamente posible, demostrando que sin análisis ni reflexión no hay evolución.

Todos los supervivientes del Holocausto Nazi tienen muy claro que la juventud de hoy empieza a estar desinformada y en ocasiones, olvidamos que nosotros mismos somos el futuro y por ello tenemos la responsabilidad, hoy, de explicar a las futuras generaciones, la verdadera historia del hombre. Una historia que tiene sus avances y sus tropiezos pero que existe y es real. Lo mas importante es poder explicar la historia tal y como debe ser contada, evitando la manipulación, algo hoy en dia muy extendido en los medios de comunicación, en la forma de hacer política y en toda nuestra sociedad. La ignorancia, la codícia, la envidia, los celos, la incompetencia y el olvido de cualquier sentido de la lógica, crean graves desequilibrios en las sociedades modernas y también en empresas y entidades que en general, se crearon para favorecer el desarrollo y la sostenibilidad de nuestra sociedad, aparentemente democrática, pero que vive sumida en un permanente estado de miedo. Llegados a este punto nos preguntamos: ¿Puede llegar a existir el mal como tal?, ¿cómo puede el ser humano convertirse en una máquina de matar?, ¿nacemos animales y nos convertimos en hombres?. Para muchos historiadores, antropólogos, psiquiatras, escritores y filósofos, el mal es algo mucho más complicado y no se puede responder a tales preguntas con una sola respuesta.

El Mal

Resulta muy recomendable la lectura del ensayo “Eichmann en Jerusalen”, donde la filósofa alemana de origen judio, Hannah Arendt (1906-1975),realiza un interesantísimo estudio de la esencia del mal en el ser humano tomando como base el juicio que en el año 1961, se llevó a cabo en Jerusalén contra el teniente coronel Adolf Eichmann, uno de los máximos responsables del genocidio Nazi. Su papel como oficial de las SS, su participación en la conferencia de Wansee donde se desarrollaron las bases de la “solución final” y su posterior secuestro en Argentina perpetrado por el Mosad israelí, sirven como punto de partida a un examen minucioso de la esencia humana. Arendt describe con maestria la posible frontera entre el bien y el mal y entre lo que es ilegal y lo que es justo. También resulta interesante la obra de Victor Klemperer “LTI, La lengua del Tercer Reich, apúntes de un filólogo”. A través de sus diarios, el autor analiza con detalle la lengua del Tercer Reich y los detalles que se escondian detrás de sus argumentos xenófobos. ¿Como un pueblo como el alemán, pudo transformarse de tal forma al término de la Primera Guerra Mundial y acoger en su seno a una organización de tamaña envergadura?, estas y otras muchas preguntas se analizan desde una perspectiva personal  utilizando el material recogido en sus diarios. De origen judío, Kemplerer se libro de ser deportado a los campos de exterminio al estar casado con una mujer aria, pero sufrió amargamente las restricciones impuestas por los Nazis al pueblo judío desde 1933 hasta 1945.

Hoy en dia, son muchas las personas que creen que el hombre nace con verdaderos instintos de supervivencia animal, sin principios éticos ni humanidad. Solo con el paso de los años y a través de la formación y de la educación recibida, el ser humano es capaz de evolucionar y descubrir el sentido común, la racionalidad, la capacidad de amar, de perdonar y en su deformación, la capacidad de odiar y destruir, tal y como relata William Golding en su obra “El Señor de las Moscas”, magnífico ejemplo de la degradación humana y de cómo el hombre pasa a convertirse en animal dejándose guiar por su instinto de supervivencia en situaciones extremas.

El mundo cambió radicalmente al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Muchos de los que creian que el hombre era incapaz de volver a convertirse en un monstruo, hoy en dia siguen creyendo que lo imposible es que el hombre se convierta en un ser civilizado. Es una utopia pensar que en un futuro la raza humana abandonará el dinero y las ánsias de poder y se dedicará a descubrir como sentirse más realizado. Avanzar en humanidad y no retroceder, esa podria ser la consigna para las generaciones futuras. Pero si hablamos de crueldad, crímenes y masacres, no solo los Nazis crearon un monstruo, no debemos olvidar las atrocidades cometidas por los ingleses en la India, ni las matanzas efectuadas por los soldados japonenes en el Pacífico, ni las violaciones y saqueos que realizó el ejército soviético al entrar en Polonia y Alemania y años más tarde en Afganistán.

No podemos pasar por alto los terribles crímenes perpretados por soldados norteamericanos en nombre de la libertad en Vietnam, en Somalia, en las dos guerras de Irak o en Guantánamo. Y justo en los albores del siglo XXI, aparece una nueva forma de hacer política, basando su potencial en el poder absoluto a la hora de decidir cuando y como se entra en guerra, fomentando el odio y el terror entre la población basándose en supuestas amenazas que provocan una sensación de psicosis social generalizada.

Poco hemos avanzado en favor de la paz. La ley de Memoria Histórica se debate y se muestra para algunos inutil, para otros valida y para muchos, insuficiente. Para expresar un sentimiento que muchos llevamos en lo más profundo del alma, me remito a las palabras del abogado y ex-corresponsal de guerra, Javier Nart, extraidas del documental “Làgrimas Rojas”:

– “Y puedo decir que cualquiera, cualquiera de nosotros, se puede convertir en una bestia si tiene tres elementos: un motivo suficiente, una capacidad de hacer y una impunidad en el resultado. O sea, justificar que el adversario es una “cosa” que merece la muerte porque es una amenaza para el propio sistema, la propia raza, la propia nación o la propia religión. El poder para hacerlo y la certeza de que eso es impune. Con esos tres elementos creas un monstruo, y ese monstruo no es solamente un nazi, cualquiera podemos hacerlo si tenemos las condiciones y la ocasión. Es extraordinariamente difícil que el resorte de la ética frene el poder, el odio y la impunidad.

Vamos a ver…se están produciendo genocídios todavia en el mundo, genocídios y discriminaciones brutales en muchos lugares de la Tierra que son reproducibles. Expulsar nuestro diablo pensando que solamente lo hacen los demás nos lleva a considerar que el genocídio en Bosnia-Herzegovina no existió a pesar de que lo realizaban cristianos cristianísimos ortodoxos sérbios y católicos catolicísimos croatas. Tampoco hay que pensar que la masacre en el Líbano existió, a pesar de que estaba hecha en manos de musulmanes y también de cristianos y por lo tanto no es tan remoto todo lo que está pasando, lo tenemos tan cerca que en el momento en que tengamos poder, justificación e impunidad seremos capaces de recrearlo.

El buscar el enemigo exterior o buscar la justificación de que el mal está fuera de nosotros es una manera de no reconocer que algún dia lo podriamos hacer”.

Duele aceptarlo pero las palabras de Javier Nart son el ejemplo sincero y actual de una realidad histórica que nos golpea. Muchas voces afirman que los gobiernos fascistas de Hitler, Mussolini y Franco deben condenarse por igual, sin diferencias. Otros afirman que no, que Franco no era fascista, que no debe ser comparado con quienes realmente aplicaron hasta el fin sus ideas megalómanas. Opinan que solo fue un personaje un tanto radical que puso las cosas en su sitio. En Alemania, la esvástica y la apologia del nazismo están condenados, lo mismo sucede en Italia, pero en España, parece ser que en muchos casos todavia se hace la vista gorda o directamente, se mira hacia otro lado cuando se habla del tema.

El Mal

¿Cómo puede ser que se mantenga viva la fundación Francisco Franco con el dinero de los impuestos de los ciudadanos?, ¿no hay lo que hay que tener para cerrar el grifo a los seguidores de la dictadura?, ¿es un delito gritar Heil Hitler delante del “Reichtag” en Berlín y no lo es gritar viva Franco a pleno pulmón el dia de la hispanidad?. ¿O quizas negaremos que la dictadura eliminó a cualquier oposición posible y mando al garrote o al paredón a los que levantaban la voz?. Una vez formuladas estas preguntas, pueden levantarse voces que nos acusen de ser unos ingénuos mal informados o una suerte de izquierdistas republicanos anclados en una causa pasada.

El Mal

Es mas, tal y como estan las cosas, hoy en dia te puden acusar de ser un “dinosaurio” comunista, un radical de izquierdas solo por no estar totalmente de acuerdo con las ideas de los partidos de derechas. No, no hay que caer en el gravísimo error de querer dividir o de volver a crear bandos pues aquí no estamos hablando de si somos de derechas, de izquierdas o diractamente apolíticos, estamos hablando de algo que va mucho más allá, estamos hablando del mal. Un mal que va unido al terror, a la falta de escrúpulos y a la mezquindad del ser humano, un mal que no entiende de colores, ni de banderas ni mucho menos de partido políticos.

Con todo mi respeto hacia los mas de 36.000 republicanos españoles asesinados vílmente en los campos de exterminio nazis.

 

 

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One Response to El mal: cuando ser humano no aprende de sus errores

  1. Andrés dice:

    Excelente artículo.Para bién o para mal todas las personas sufrimos manipulación, prácticamente desde que nacemos,aunque a veces no seamos conscientes de ello.

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