“Coriolanus”, crítica y análisis histórico

Con dos años de retraso nos llega el debut en la dirección de Ralph Fiennes, uno de los mejores actores (y ahora director) británicos de los últimos 25 años. El guión del siempre eficiente John Logan (Gladiator, El último Samurai, Sweeney Todd, El aviador), se inspira en el relato homónimo del dramaturgo William Shakespeare, pero trasladado a la actualidad y sirviéndose del conflicto serbio como telón de fondo.

La película sitúa la acción en un presente realmente dramático, donde Roma es una ciudad que podría ser Sarajevo, Belgrado, Tirana…o incluso Atenas, Lisboa, Madrid o Barcelona dentro de unos meses si la situación de crisis sigue al ritmo actual. Es aquí donde Logan y Fiennes realizan una labor de auténticos orfebres, demostrando que se puede adaptar y situar a Shakespeare mas allá de su época (algo que mi padre no soporta) con resultados sorprendentes.

Todo arranca destacando la eterna lucha de clases. En este caso, un grupo de ciudadanos romanos han iniciado una revuelta, quieren comer, y opinan que Coriolanus (que todavía no tiene ese nombre y es aún Cayo Marcio) es el principal enemigo del pueblo y hay que matarlo, multarlo o mandarlo al exilio. Argumentan que los mandatarios viven en la opulencia mientras el pueblo está en la miseria (¿les suena?) y quieren gobernantes amables, nobles y que conecten con el pueblo. Junto al pueblo, contra Roma también se alzan los Volscos (una suerte de rebeldes-guerrilleros que buscan otro tipo de gobierno), con su milicia comandada por Aufidio (Gerard Butler), quien se ha enfrentado a Cayo Marcio (Ralph Fiennes) en varias ocasiones sintiendo por él una mezcla de odio y admiración. Su último combate ha sido realmente sangriento y ha otorgado a Cayo Marcio, gloria y reconocimiento. Este, regresa a su patria (Roma) con su semblante serio, como gran triunfador tras vencer a los invasores, pero sin mostrar un mínimo ápice de emoción. Su victoria añade mas cicatrices a su cuerpo, las últimas causadas en la ciudad de Corioles (o Corioli) donde ha luchando con Aufidio cuerpo a cuerpo tras una espectacular guerra de guerrillas por las calles de la población. La victoria en Corioli le otorga el título de Coriolanus, dividiendo todavía mas al senado y al pueblo.

Coriolanus

Cuando es presionado por su controladora y ambiciosa madre Volumnia (Vannesa Redgrave) para conseguir una poderosa posición como Cónsul, Coriolanus carece de los votos y el amor del público, valores necesarios para poder ganar el título. El rechazo de su pueblo genera la ira de Coriolanus, provocando un motín que lo llevará a ser expulsado de Roma. Las políticas de Coriolanus y su poca empatía con la población le han convertido en impopular y dos senadores manipuladores, convencidos de que sus ideas son lo mejor para Roma, se enfrentan al general, a sus aliados y a su familia para lograr que Coriolanus sea enviado al exilio. A partir de ese momento, el desprestigiado Coriolanus estará totalmente solo y se verá obligado a vagar hasta que toma una dura pero crucial decisión: recurrir a su peor enemigo, Tulo Aufidio (Butler), para que lo ayude a volver a la ciudad y ejecutar su venganza.

La escena en la que un barbudo y desarrapado Coriolanus llega al cuartel de Auficio y se ofrece como aliado contra Roma es sencillamente brutal. No solo por su plasticidad, sino por como Fiennes filma teatro sin que se note que es teatro. Coriolanus, en un ataque de furia, se une a sus rivales y entra a formar parte de los  para atacar a su país y se pone a las órdenes del que hasta ahora había sido su enemigo. Pero Coriolanus, ante su ciudad y ante su madre (espectacular el monólogo de Vanessa Redgrave arrodillada ante Fiennes), dudará entre su orgullo y su patriotismo.

Coriolanus resulta muy interesante y necesaria no solo por la excelente adaptación de un clásico de Shakespeare, sino por la crítica directa y sin tapujos a la crisis que nos rodea, al planteamiento geoestratégico que trata a los ciudadanos como meros comparsas de un sistema inmoral e ilegal.  Fiennes no esconde la visceralidad y la violencia extrema que encontramos en las nuevas guerras (Fiennes utiliza la guerra de Serbia y el conflicto en los Balcanes como ejemplo, pero tambié Irak o Afganistán podrían ser referentes) y lanza un dardo directo a los gobiernos de muchos países, plagados de políticos corruptos que utilizan al pueblo para enfrentarlo solo por interés. Y ya de paso, también critica el mundo de la TV, pues uno de los momentos mas cruciales del filme tiene lugar en directo, en un plató de TV. Ralph Fiennes y John Logan no dejan títere con cabeza y van directos al grano, rodando una película de algo menos de dos horas, mucho mas compacta y contundente que la mayoría de películas estrenadas en los últimos cinco o diez años. Solo para ver a Vanessa Redgrave interpretar a su 75 años, con una magia y una fuerza sobrenaturales, bien vale pagar el precio de una entrada.

Coriolanus

Ralph Fiennes se ha rodeado no solo de Vanessa Redgrave, una de las grandes damas del cine británico, sino también de la actualmente nominada y posible ganadora del Oscar Jessica Chastain (La noche más oscura, El árbol de la vida, criadas y señoras), por el enorme Gerard Butler (Un buen partido, Exposados, La cruda realidad, Rockrolla, PS:Te quiero, El Fantasma de la Ópera o la genial 300) y el incombustible Brian Cox (El origen del planeta de los simios, Zodiac, Match Point). Tras demostrarnos como actor que su talento es impresionante (Cumbres Borrascosas, La Lista de Schindler, El Paciente Inglés, El Dragón Rojo, El Jardinero Fiel, La Duquesa, Skyfall o como Lord Voldemort en la saga de Harry Potter) Ralph Fiennes se lanza a la dirección con un personaje tan actual como es Coriolanus, acompañado por un electo de actores y actrices en estado de gracia, por una banda sonora de Ila Eshkeri sorprendente y por una fotografía muy realista de Barry Ackroyd.

Fiennes domina el lenguaje cinematográfico, rodando con ritmo pero sin marear al espectador, combinando escenas corales con planos muy cercanos, detallando en todo momento la riqueza y la fuerza del texto de Shakespeare, que a nivel literario forma parte del grupo de “las últimas tragedias” cuya acción está ambientada en la antigüedad grecolatina, en este caso en la Roma del siglo V antes de Cristo. Cayo Marcio Coriolano es una figura legendaria glosada por Plutarco en sus Vidas Paralelas. Cierra la trilogía romana, tras las excelentes Julio César y Antonio y Cleopatra. La obra -eminentemente política- es una de las pocas de Shakespeare que ha sido prohibida en una democracia.

La causa: su utilización en Francia por parte de elementos fascistas en la década de los años 30 del siglo XX. El poeta T. S. Eliot (premio Nobel en 1948) lo consideraba el mejor de todos los dramas de Shakespeare. Aunque basada en una leyenda, tiene formato de drama histórico. Como en el resto de composiciones finales de su autor, el elemento trágico se mezcla con escenas satíricas. El tema general de la obra original es la soberbia, en el marco del uso del poder.

El 25 de enero el film podrá verse en seis plataformas de Video On Demand: Yomvi, Wuaki TV, Ono, Imagenio, Nubeox y Filmin, además de su distribución en alquiler y venta directa en formato DVD. El estreno en cines será exclusivamente en VOSE y en el resto de plataformas se estrenará en versión doblada.

Un último detalle: Si esta es la primera película película de Ralph Fiennes, solo espero que mantenga el nivel, ya de por si altísimo y si lo sube, que llegue a cotas donde solo los grandes directores británicos han sabido llegar.

Víctor Riverola i Morera

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