40 AÑOS DE INTER RAIL, AVENTURAS EN EL CÍRCULO POLAR ÁRTICO 4

21 de junio de 2012

Hoy salimos de Oslo a las 08:11 de la mañana. Nos decían que el tren podía ir muy lleno de turistas que compraban billetes con mucha antelación pero por fortuna, un vagón se ha quedado medio vacío desde un principio y aunque es recomendable reservar plaza, pudimos perfectamente sentados con nuestros pases de InterRail.

Desde Oslo partimos hacia Bergen en un moderno Inter City que asciende por una de las lineas férreas mas espectaculares de Europa, y puede que del mundo. Pasamos de los 0m a los 1.222m en unas cuatro horas, disfrutando de paisajes idílicos inmensamente verdes, salpicados por enormes lagos y bosques de película. Poco a poco la altitud se va notando en el paisaje y aunque no sea una cota muy elevada, Noruega conserva mucha nieve a partir de los 800m hasta bien entrado julio. La estación de Finse y el paisaje glacial que nos rodea nos recuerda que en 1979 Irvin Keshner rodó en el lugar todo el inicio de “El Imperio Contraataca”, convirtiendo las planicies heladas de Finse en el planeta Hoth, donde Luke Skywalker es atacado por un Wampa y salvado in exprimis por un Han Solo a lomos de un peludo bichejo…En Finse queda muchísima nieve, algo que se agradece a la hora de hacer fotos, pero que perjudica el avance a la hora de realizar trekkings por nieve y hielo. Los lugareños nos indican que la mejor época para recorrer el glaciar es en agosto, pero si vais en junio, el espectáculo creo que puede ser mayor.

El descenso hacia Berlen nos regala unas vistas excepcionales. El tren desciende rápidamente y en el exterior no parece que estemos iniciando el verano. Estamos a 13º y el viento es muy freco. Dejamos a nuestra derecha el valle del Flam, con su tren de montaña y sus grupos de japoneses alucinando para variar y nos dejamos llevar por un sueñecito de algo mas de una hora antes de entrar en el túnel que conduce hasta Bergen.

Hacia mucho tiempo que no veía una ciudad tan maravillosa. Bergen es una maravilla y nos sorprende al mezclar a la perfección el sabor de una clásica población de montaña con la magia de las villas costeras, llenas de pescadores, barcos y un característico aroma a pescado impregnado en el aire. Dejamos nuestro bártulos en el Hotel Bristol y nos vamos directos al funicular de Floibanen, desde cuya estación superior se obtiene una espectacular visión de todo Bergen y su fiordo. Estamos a solo 360m de altitud, pero la sensación de estar en una cumbre mucho mas alta nos invita a iniciar el descenso a pie a través de los frondosos bosques que rodean Bergen. Damos un buen rodeo para situarnos, disfrutando de un panorama excepcional debido a la luz que nos regalan las noches blancas y al cabo de unas dos horas regresamos al punto de partida, la estación inferior del funicular de Floibanen.

Tras casi siete horas de tren entre Oslo y Bergen hoy por fin nos calzamos las botas y empezamos a pisar tierra. Mañana, seguiremos descubriendo las cumbres que rodean Bergen, disfrutando a la vez del excelente pescado ahumado que venden junto al muelle, una de las zonas con mas vida del oeste de Noruega.

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