Dia 4 Zermatt – Gornergrat – Hohtalli- Stockhorn

Seguimos con nuestra aventura por Suiza, recorriendo en Bus-Postal y en trenes de montaña valles recónditos y rincones llenos de magia que nunca antes habíamos descubierto en familia. Zermatt es una población que conocemos muy bien desde 1990. Aquí nos casamos en 2007  y tenemos publicados dos libros con Desnivel sobre la zona, pero esta vez, quisimos ir mas allá y adentrarnos en una arista que hasta ahora nunca habíamos recorrido con nuestros hijos (que ya comienzan a demostrar sus dotes como alpinistas, escaladores y esquiadores). El otoño en Zermatt es impresionante y tal y como ya hicimos en 2008, recorrer los valles glaciares que rodean la población y dejarse seducir por sus cumbres y aristas es una experiencia inolvidable, pues estamos casi solos, el turismo no está en su temporada mas alta y podemos caminar y trepar sin sudar tanto como en verano.

Hoy nos levantamos muy temprano para subir desde el centro de Zermatt hasta Gornergrat con el cremallera. Una vez instalados en el Hotelkulm Gornegrat (uno de los mas altos de Europa situado a 3.102m) nos disponemos a recorrer toda arista que conecta Gornergrat con Hohtali (buena idea desmontar el antiguo teleférico) y seguir por la Rotte Nase hasta el Stockhorn, descubriendo de paso los hielos que separan el Monte Rosa del glaciar de Findel pasando por la Cima di Jazzi.

Caminar por la arista no supone ningún problema hasta Hohtali, donde las rocas, la sensación de atravesar el filo de una arista aérea y la nieva recién caída empezaron a complicar un poco el avance. Los últimos metros hasta el Stockhorn a casi 3.600m pueden ser complicados con mucha nieve, por tal motivo, nunca está de mas llevar un cordino a partir de septiembre y hasta mayo.

Itinerario fácil y asequible que nos regala panorámicas inolvidables.

Desde el Weisshorn, el Zinalrothorn, el imponente Matterhorn y la Dent d´Herens al Monte Rosa, pasando por el Alphubel, el Rimpfishorn, el Allalinhorn, el Breithorn, Castor, Pollux y Lyskamm. En julio y agosto el sendero no suele presentar problemas, no obstante, hoy, con la nieve recién caída de anoche, tuvimos algún problemilla al cruzar un par de pasos sin crampones.

 

Un cartel a partir de la Rotte Nasse informa de que la ruta es de alta montaña (color azul) con zonas donde los glaciares pueden esconder sorpresas.

 

 

Uno de nuestros sueños era poder dormir en Gornergratt y fotografiar puestas de sol únicas delante del Matterhorn y el Monte Rosa. También queremos levantarnos temprano para filmar y fotografiar la salida del sol. De momento, cenamos muy bien y la luna llena nos acompaña.

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