El libro de Markus Zusak nos presenta a la muerte con un realismo y una sinceridad realmente encomiables:

– “Sinceramente, me esfuerzo por tratar el tema con tranquilidad, pero a casi todo el mundo le cuesta creerme, por más que yo proteste. Por favor, confía en mí. De verdad, puedo ser alegre. Amable, agradable, afable… Y eso sólo son las palabras que empiezan por «a». Pero no me pidas que sea simpática, la simpatía no va conmigo”. La muerte…cruel pero necesaria, amarga pero dulce en ocasiones, la muerte, narradora de una historia que nos muestra el horror, el mal, desde una perspectiva distinta, desde una óptica donde la esperanza, la vida y la…muerte cobran un protagonismo realmente interesante.

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Las primeras notas de un piano y un tren lanzado a toda velocidad a través de un paisaje nevado, nos indican el rumbo que va a tomar la historia que la muerte nos va a contar durante las próximas dos horas. Pasamos del libro al cine, pasamos de una sala bien iluminada, como puede ser un comedor o una habitación, a una caza de zapatos enorme, totalmente a oscuras, con sonido digital…La muerte sigue presente, esta vez bajo la inmensa voz del actor británico Roger Allam, conocido por ser el Inspector Javert en el musical Les Misérables (la versión original estrenada en Londres).

La Ladrona de Libros nos presenta una historia sencilla, pero compleja a la vez, cargada de emotividad, que nos sitúa en los albores de la Segunda Guerra Mundial. Es la historia de Liesel Meminger, una adolescente alemana de padres comunistas que huye del Tercer Reich de Hitler junto a su madre y su hermano pequeño. Quienes habían sido capaces de presagiar el oscuro panorama que se cernía sobre Europa, fueran comunistas, judíos, gitanos o disidentes políticos, lograron escapar del yugo nazi, pero otros, como el padre de Liesel, corrieron peor suerte. En esta ocasión, una madre desesperada se verá obligada a entregar en acogida a su hija, mientras la muerte, implacable, se encargaba de recoger el alma de su pequeño, dejando a Liesel sola en un mundo que no entendía.

Liesel es acogida por los Huberman, un matrimonio maduro muy humilde, que vive alejado de las ideas nazis y del partido. Los Huberman viven más allá de las afueras de Munich, en una pequeña ciudad llamada Molching. Allí inicia su nueva vida Liesel, en un lugar llamado Himmelstrasse, la calle del cielo. Los Huberman esperaban a un niño y una niña, por cuya manutención recibirían una pequeña mensualidad. Al saber que solo venía Liesel, Rosa, la señora Huberman se malhumoró, pero no tardó en abrir su corazón hacia Liesel. Hans Hubermann se convertiría en su padre y en su mejor amigo, junto con un joven amable y de buena presencia llamado Rudy, su vecino.

Junto a su ropa Liesel llevaba consigo un libro que había…tomado prestado del sepulturero que enterró a su hermano. Era un manual sobre artes funerarios…doce pasos para ser un sepulturero de éxito, publicado por la Asociación de Cementerios de Baviera. Hans enseñó a leer a una analfabeta Liesel, quien, asombrada por el texto, se convirtió en una auténtica devoradora de textos. La ladrona de libros había dado su primer golpe. Tras el robo del libro en el funeral de su hermano, junto a las heladas vías del tren, Liesel daba comienzo a una ilustre carrera.

“Sí, una ilustre carrera. Sin embargo, debo reconocer que hubo un considerable paréntesis entre el robo del primer libro y el segundo. También hay que tener en cuenta que el primero lo robó a la nieve y el segundo a las llamas, sin olvidar que otros no los robó, sino que se los dieron. En total tenía catorce libros, pero ella sostenía que la mayor parte de su historia estaba en una decena de ellos. De esos diez, robó seis, uno apareció en la mesa de la cocina, un judío escondido escribió dos para ella y el otro le fue entregado por un amable atardecer vestido de amarillo”….

A partir de ese momento, la película narra con detalle la evolución de Liesel, tanto a nivel familiar como a nivel intelectual. La Segunda Guerra Mundial y los nazis le complicarán la existencia, pero su buen amigo Rudy y su fuerza de voluntad estarán por encima de cualquier adversidad…hasta que la muerte decide quien gana y quien pierde la gran partida de la vida. El filme está salpicado de momentos únicos, como cuando Hans empieza a tocar un vals con su acordeón en un refugio anti-aéreo, o cuando la joven Liesel, en ausencia de su padre, narra con detalle un cuento a quienes se encuentran en dicho refugio….O cuando Max Vandenburg llega a la Himmelstrasse con las manos repletas de sufrimiento y el Mein Kampf de Hitler, iniciando una relación de amistad con Liesel y los Huberman, quienes se juegan la vida escondiéndole en el sótano. Sin olvidar la relación de Liesel con sus compañeros de colegio, la escena de la quema de libros en la noche de los cristales rotos y las carreras de Rudy emulando a Jessy Owens…

La Ladrona de Libros, dirigida  por Brian Percival (responsable de la curiosa A Boy Called Dad y director de varios capítulos de la prestigiosa serie Downton Abbey)  sorprende por su sencillez, por su optimismo y por su realismo, que nos lleva a un desenlace cruel, pero ajustado a la realidad de una Europa en guerra. Impresionantes Geoffrey Rush como Hans y Emily Watson como Rosa, ambos bordan el papel de los padres adoptivos de Liesel, llevándose quizás las mejores frases del guión. Y no podemos olvidar  a Sophie Nélisse, joven actriz canadiense vista en una gran película como es Profesor Lazhar, que interpretada magistralmente a Liesel Meminger. La película también sorprende por la elección de los actores y actrices de reparto, por la fotografía del internacional Florian Ballhaus y por la inmensa labor de producción de los Estudios Babelsberg.

Mención aparte merece la banda sonora de John Williams hermosa, melancólica, emotiva…digna de un filme de tamañas características. La partitura logra algo que se agradece: devolvernos al John Williams de las grandes ocasiones. Desde Memorias de una Geisha o Munich, no escuchaba algo tan bueno compuesto por el maestro de Nueva York. Ni War Horse, ni Tintín, ni siquiera Lincoln, logran transmitir tanta emotividad, gracias en parte a unos solos de piano y oboe sensacionales.

La Ladrona de Libros  es una bella historia cargada de humanidad, de vida y de muerte, que nos demuestra la estúpido que puede llegar a ser el ser humano cuando este se lo propone. Reconozco que hacía tiempo que no disfrutaba tanto en un cine. Porque se puede disfrutar viendo dramas, si estos están bien realizados y logran transmitir sentimientos y emociones al espectador.

La Ladrona de Libros es una película necesaria, hermosa, que nos demuestra la ignorancia del animal mas inteligente del planeta y de paso, nos recuerda lo absurdas que son las guerras, conflictos que enfrentan a seres humanos que no se odian, movidos por falsos patriotismos, contaminados, manipulados. Algo muy real hoy en día…

 

…por desgracia.

 

Víctor Riverola i Morera

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3 Responses to Algo sobre una Saumensch…la ladrona de libros

  1. manuel dice:

    Una buena historia de la segunda guerra mundial.

  2. admin dice:

    Interpretada con mucho cariño y profesionalidad.

  3. gabryel dice:

    Nos recuerda lo humano que somos aunque a veces se nos olvida….

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