Hace exactamente 20 años se estrenaba en todo el mundo una de las películas mas esperadas a nivel histórico y humano, que narraba la escalofriante historia real que dio origen primero a la novela de Piers Paul Read y posteriormente al guión para cine de John Patrick Shanley. ¡Viven! y su historia sigue dando la vuelta al mundo, pues cada año, alguno de sus protagonistas es noticia por alguna que otra conferencia, aparición de algún libro o simplemente, por el hecho de recordarnos hasta donde puede llegar el valor y sobre todo, el espíritu de supervivencia en el ser humano.

La película nos sitúa en los Andes, el viernes 13 de Octubre de 1972. Un avión uruguayo, que llevaba 45 pasajeros desde Uruguay a Chile, de los cuales muchos eran estudiantes y jugadores de un equipo de rugby, perdió el control durante una tormenta  y tras una serie de arriesgadas maniobras, se partió en dos al chocar contra una cumbre rocosa estrellándose la parte delantera justo en medio de un glaciar andino. Doce pasajeros murieron a causa del impacto. Los supervivientes tuvieron que soportar entre otras calamidades vientos huracanados, copiosas nevadas a más de veinte grados bajo cero y sobre todo, lo que para ellos fue el peor enemigo, el hambre, un hambre atroz. Todos trataron de resistir como pudieron, aguantando el paso de los días con las escasas reservas alimenticias que poseían, siempre con la esperanza de ser rescatados. La fe y el optimismo les empujaron a pensar en un rápido rescate pero dicha fe desapareció en el momento en que los supervivientes descubren, a través de una radio, que se han suspendido las operaciones de salvamento. Desesperados ante la ausencia de alimentos y agotada su resistencia física y moral, las víctimas del accidente se vieron obligadas a alimentarse de sus compañeros muertos para poder seguir viviendo. El acto en si, fue considerado por una parte de la sociedad como un acto de canibalismo forzoso, justificado en parte por lo excepcional de la situación. La película no obstante, al tocar este tema se limita a “sobrevolar” la moralidad de los protagonistas y no entra en detalles, mas allá de narrar la escena con discreción.

Una vez publicada la novela y tras estrenarse en todo el mundo el filme dirigido por Frank Marshall, algunas voces volvieron a cuestionar tal acción tachándola de inmoral, aunque los protagonistas de la historia han defendido una y otra vez, que el “canibalismo” era la única puerta a la vida. Cerrarla, significaba esperar a la muerte rindiéndose sin luchar. Finalmente, tras muchas penalidades, con la moral por destrozada y acosados por las nevadas, los constantes aludes y angustiados por la continua muerte de sus compañeros, una parte del grupo decide jugarse el todo por el todo. Dos supervivientes equipados con lo poco que les quedaba, deciden cruzar a pie las montañas que les rodean para así poder llegar, como sea, a la civilización. Los Andes se convertirán en la peor de sus pesadillas demostrando que el lugar donde algunos acuden para escalar paredes y ascender a cumbres heladas, puede convertirse para otros en un verdadero infierno donde la esperanza se pierde a cada paso dando paso a la desesperación.

Tras una odisea verdaderamente inhumana donde se demuestra de manera ejemplar el triunfo de la fuerza de voluntad, el 22 de diciembre de 1972, después de haber estado durante 72 días aislados en condiciones extremas, el mundo entero se enteró de la gran noticia: dieciséis pasajeros lograron sobrevivir tras el accidente en un glaciar en  la Cordillera de los Andes. Hasta aquí la historia real, narrada tal y como sucedió, ahora entramos dentro de la película.

El director Frank Marshall ha sido y es, uno de los mejores aliados de Steven Spielberg y George Lucas, directores y productores de los mayores éxitos de la historia del cine de aventuras y ciencia-ficción. Marshall y su esposa, Katheleen Kennedy, son socios de Spielberg en la productora Amblin Entertainment desde hace más de treinta años y gracias a ellos, Hollywood ha confeccionado éxitos tan grandes como las espectaculares aventuras de Indiana Jones. En esta ocasión, desligado del manto protector de Lucas y Spielberg, Marshall desarrolla un espectáculo apto para todos los públicos con ínfulas de telefilme, donde se suavizan todos los puntos morbosos en beneficio de una acción planificada en exceso donde nada parece sorprender al espectador. No estamos hablando de una mala película, es mas, el filme es correcto, digno y rinde homenaje a un drama humano de trascendencia mundial, pero se queda a medio camino a la hora de sorprender y emocionar. La película se rodó íntegramente en la Columbia Británica (Canadá) facilitando al máximo la logística y la seguridad del equipo (evitándose el tener que desplazarse hasta los Andes). Vista a través del tiempo, ¡Viven! se ha convertido en una pieza necesaria que podría haber dado mucho mas de si. No creemos que Frank Marshall sea un mal director, ahora bien, si que es cierto, que en manos de otro director, ¡Viven! podría haber desarrollado mucho más su condición de película atrevida o polémica, llevándola por aguas mucho mas interesantes a nivel psicológico y también a nivel fotográfico. El final de la película es realmente brillante: John Malkovich, que ejerce de narrador de la historia, nos introduce una impresionante versión del Ave Maria de Schubert cantada por Aaron Neville, mientras el helicónptero sobrevuela cumbres y glaciares nevados…

¡VIVEN! (Alive!)

Duración: 127 minutos País: Estados Unidos Año: 1993 Director: Frank Marschall Reparto: Ethan Hawke (Nando Parrado), Vincent Spano (Antonio Balbi), Josh Hamilton (Roberto Canessa), Bruce Ramsay (Carlitos Páez), Jack Noseworthy (Bobby François), Illeana Douglas (Liliana Methol), Kevin Breznahan (Roy Harley), David Kriegel (Gustavo Zerbino), John Newton (Antonio “Tintín” Vizintín, Christian J. Meoli (Federico Aranda), Jake Carpenter (Alberto Artuna), Michael DeLorenzo (Rafael Cano), Danny Nucci (Hugo Díaz), José Zúñiga (Fraga) Música: James Newton Howard

Víctor Riverola i Morera

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One Response to 20 años de ¡Viven! Cuando Hollywood se acercó a la tragedia de los Andes

  1. Tony dice:

    UNA BASURA DE PELICULA, LA VERSION MEXICANA FUE MEJOR A PESAR DE SU BAJO PRESUPUESTO Y LA EPOCA EN QUE SE FILMO. CLARO A ALGUNOS URUGUAYOS LES GUSTO VERSE EN HOLLYWOOD

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